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Ficha de Francois

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Ficha de Francois

Mensaje por Francois Rousseau el Vie Ago 15, 2014 7:48 pm

♔ Nombre completo: Francois Rousseau

♔ Edad: 18 años

♔ Preferencia: Uke

♔ Sub orden: Madararui

♔ Tipo: Semilla ligera

♔ Forma: Rodentia

♔ Raza: Conejo


♔ Descripción Física:

Mide 1,65 aproximadamente. Su figura es delgada, frágil y menuda, la verdad es que su delicadeza se puede divisar fácilmente, incluso, ciertos detalles suyos en cuanto su figura poseen atributos femeninos. El tono de la tersa y suave piel del joven Rousseau es níveo, tan pálido que cualquier marca puede colorear ésta haciendo un contraste notorio. El pelo de Francois es rubio y ondeado, cada mechón posee su propio bucle terminando con las puntas hacia afuera, los finos cabellos del menor son ligeramente más cortos en la cima de su cabeza para luego ir finalizando con otros más largos a la altura de la terminación de su cuello, aparte, adelante lleva un flequillo ligero hacia un lado, cayendo uno de sus rizos en el centro de su rostro.

Sus facciones son los rasgos que normalmente tienen las muñecas de porcelana, posee cejas delgadas y alargadas por esencia, ojos de forma almendrada con cierta terminación más afilada ya que sus espesas pestañas se acentúan en los extremos, sus orbes tienen una mezcla de colores, azul éter y celeste neón, en la descripción prosigue un pequeño y fino tabique nasal, el cual es muy respingado, especialmente en su pequeña como puntiaguda finalidad, además, sus mejillas son rosadas y poseen pequitas. Su boca es pequeña, luciendo como un dulce botón de color cereza, su arco de Cupido sutil mientras que el labio inferior es carnoso, en el interior de  esa definida boca hay una linda fila de dientes chiquitos y blanquecinos, después continúa su mentón, el cual puede alzarse con sólo un dedo. La manzana de Adán de su alargado cuello no es muy notoria a diferencia de sus clavículas, sus pequeños hombros se posicionan hacia atrás con firmeza, sus brazos son gráciles, gozando sus manos de pianista, su erguida aunque menuda espalda tiene una femenina curvatura desde la zona media del espinazo hasta el final de éste, además, posee una cintura ceñida y caderas pronunciadas, le siguen unos muslos y pantorrillas amasables, voluminosas aunque bien proporcionadas a su cuerpo por lo que no llega a verse vulgar.

PD: Cada oreja tiene una perforación en el lóbulo, usando así unas argollas doradas.


♔ Imagen
Spoiler:


♔ Descripción psicológica:

Francois posee temperamento marcado y carácter complejo, algo inestable a causa de sus constantes debates internos e inquietudes. A pesar de ser un chico que se cierra la mayor parte del tiempo es muy demostrativo de sus emociones, lo que no dice mediante las palabras lo expresaba en su rostro, en la forma en que entrecierra su mirar o en cómo frunce los labios, así que a menudo notaras que él es una contradicción con patas. En primera instancia veras a un joven arrogante, caprichoso y egoísta, un rubio que no desea ver más allá de la punta de su nariz ni darse cuenta de que el mundo puede seguir sin él. Sus mañas son exigencias, sus pensamientos son razones y su palabra es ley universal, así de simple, él es “una princesita” de pies a cabeza.

La soberbia junto la burla salen de su boca sin rodeos, sus frases pueden sonar insensibles, provocativas y sarcásticas sin sentir remordimiento, encantándole el hecho de poder dominar la situación, de salir bien parado sin importar la circunstancia, de poder sentir que el orden le pertenece, de saber que los demás tienen en claro su lugar. Después de todo, alguien cómo él debe obtener lo que desea sin necesidad de dar un esfuerzo ya que el resto tiene que entregárselo, además, el respeto del mundo no se gana, ellos deberían saber que él merece eso y mucho más, ¿Por qué? Simplemente porque el rubio es perfecto ahora que por fin tiene un ideal de cómo es ser una persona fuerte, una persona a la cual no se le pisotea ni desprecia, alguien altanero, frío, alejado y de temer, un ser de semblante inquebrantable que nunca revela sus debilidades al no poseerlas, si, un hombre así es lo ideal, un hombre así es invencible, admirable y glorioso como su padre. Doblegarse o perder ante alguien sería humillarse, cuando se siente sumamente indignado o nervioso pierde los estribos por lo que se muestra más a la defensiva que de costumbre, llegando a gritar cosas que ni siquiera siente o accionar agresivo por mero impulso, esto es a causa de su temor a quedar expuesto. Él es un cobarde frente las cosas que le causan inquietud o le desagradan, queriendo evitar la sensación de vulnerabilidad como sea, huyendo o estando a la evasiva hasta que el asunto se mitigue, normalmente, sus mayores temores del joven rubio son el sentir dolor, tan físico como emocional, y verse rebajado, sintiéndose inútil o en menos por culpa de algo o alguien.

Como podrán notar, este chico tan exigente, critico, mandón y ególatra es un ser escrupuloso, muy pudoroso, que se intimida fácilmente apenas siente miedo, su capricho es grande pero su indecisión lo es aún más, muchas veces niega sus propios deseos o emociones por orgullo o por susto, en reiteradas ocasiones se ha visto en situaciones donde ha dejado atrás sus sentimientos sólo para  escapar como también de quedar bien, cubriendo su interioridad con un caparazón de insolencia y frialdad, ignorando aquel lado suyo que simplemente desea decirlo todo o poder lanzarse en los brazos de alguien que le regale apoyo,  siempre llevándose una solitaria carga sobre sus hombros. El cambiante e irritante menor posee un lado mucho más blando, siendo pensativo y detallista, viendo cómo ayudar cuando el resto no lo ve, preocupándose si bien no lo demuestra, dedicándose el tiempo de admirar a quien estima, tratando de obtener su atención a pesar de que a momentos luzca como un niño taimado al no lograr lo que quiere, siendo más crédulo que el resto y teniendo un exceso de sensibilidad que trata de ocultar al pensar que podrá quedar lastimado si revela más.
♔ Gustos: Los pasteles de todo tipo, ropas y trajes elegantes, los idiomas, las pinturas, que el resto haga lo que él quiere, los invernaderos de flores, la música clásica, los halagos, los elementos góticos, todo lo que considere bello.

♔ Disgustos: Que le contradigan, cuando sus planes fallan, que remarquen sus defectos, la comida agria, la suciedad, que lo hagan sentir inferior, la música ranchera, cumbias, raggamuffin, etc.

♔ Habilidades: Curación, speak e invocación (conejitos).

♔ Debilidades: Es enfermizo, no sabe cómo defenderse y es de mente frágil.

♔ Historia:

El rubio creció en un ambiente donde las riquezas y la nobleza eran prioridad, después de todo los Rousseau forman parte de  las antiguas familias que disfrutaron de la jerarquización de Francia, teniendo así una estrecha relación con estas, de alguna forma u otra los Rousseau solían destacar dentro de cualquier situación puesto que  las buenas apariencias tenían tanta implicancia como lo era estar dentro de la cúspide de la pirámide, y bueno, los Rousseaus lucían gozar de ambas. No obstante, no todo lo que brilla es oro, el padre de Francois siempre fue un hombre que trabajaba arduamente en las empresas de la familia, si no se encontraba en una reunión era porque se hallaba con los patrocinadores, constantemente se hallaba distanciado de su familia, sin embargo iba percatándose de cada modificación o acción que el resto realizaba, estando profundamente centrado en las ganancias, mostrándose meticuloso y frío. La madre del conejo, a cambio, veía la ausencia de su marido como “vacaciones del matrimonio”, el casamiento habría sido arreglado y ella no poseía sentimientos por él, únicamente tenía una encantadora obsesión por su billetera. La esposa de éste hombre disfrutaba de su belleza como de los fajos de billetes dentro de su cartera, por ello se aprovechaba de su dichosa situación, saciando su soledad y capricho con muchos “invitados” que aparecían sólo una vez en la mansión y en rara ocasión en dos. Ya notaran que en ambos mundos paralelos no se hace mención del pequeño rubio, cosa fácil de entender, aquel niño fue fruto de un simple deber, necesitaban un primogénito para que hiciese el papel de heredero que además le demostrara al mundo lo “estable” de su matrimonio.

Apenas el rubio dejó de amamantar fue dejado en la vigilia de las sirvientas que habían a su disposición, desde allí hasta la finalización de su niñez se la paso solo durante días enteros siendo cuidado únicamente los empleados, su madre nunca llegaba a dormir y su padre se la pasaba viajando por lo que ellos eran los que le vigilaban. El conejo, por su parte, rápidamente comenzó a usar su imaginación para divertirse, utilizando todos los juguetes y peluches que le regalaban, teniendo un exceso de estos puesto que sus padres creían que eso era lo más crucial que un niño podía necesitar. Las circunstancias donde el menor podía socializar con mucha gente era en las fiestas privadas que realizaban sus padres, en estas se invitaba a familiares cercanos, colegas empresariales y hasta algunos patrocinadores, claramente, cada persona que estaba allí se hallaba por mera conveniencia, Francois era expuesto como el encantador retoño de los importantes herederos de una generación de conejos arraigados a la nobleza, por eso y más su apodo siempre fue el “principito”. Su educación fue formada por tutores privados, al rubio nunca le gusto estar muy cercano a alguien ya que le incomodaba estrechar contacto, sentir una presencia extraña o tener que lidiar con conversaciones que no sabía cómo continuar, a menudo se le vio taimado, haciendo mohines o siendo cortante, queriendo mantener la distancia con el adulto que estuviese frente a él. A los 7 años comenzó a rebelarse, estaba cansado de que en la televisión apareciesen películas o comerciales que dieran por hecho que los padres junto sus hijos eran inseparables, que vivir tomados de la mano y riendo era normal, que ver una madre contarle historias antes de dormir a su hijo es lo más cotidiano, que una familia charle en la mesa a la hora de almuerzo es natural, todas esas cosas eran patrañas y sus padres tenían toda la culpa, aun así, por más odio o desinterés que mostrase, al final, terminaba corriendo detrás de sus progenitores anhelando obtener su atención.

Siempre sintió una increíble admiración por su padre, deseaba aunque sea poder tener alguna muestra de afecto por parte de él. Según el pequeño aquel hombre era insuperable, tan correcto y perfecto, su semblante firme, sus palabras cortantes y llenas de seguridad, incluso sus acciones eran elegantes como recatadas, nadie podía llevarle la contraria puesto que su padre inmediatamente le mostraría cual era su lugar. El menor solía ser rechazado por su progenitor casi de manera instantánea, era cosa que él se acercarse para que su padre le diera la espalda sin dedicarle palabra alguna, como si sintiese desprecio por tenerlo o siquiera recordar que tenía un hijo, a pesar de eso, Francois se enfrascaba en que el mayor se fijase en él, en que le dijese “bien hecho” y le palmease la cabeza como veía que en los cuentos se hacía.

A los 9 años el rubio comenzó a ser un ingrato con los sirvientes, empezó a gritarles y ordenarles como se le diese la gana, destruía objetos o desordenaba lo que acababan de realizar, aquello era un simple desquite, nada más, pero no fue hasta que su padre le echó la culpa a uno de los empleados sobre un jarrón roto que se dio cuenta de lo que hacía, el joven observó la situación desde lejos, no atreviéndose a decir algo por miedo a que el mayor lo viese con desprecio, por ello, abandonó al sirviente a su suerte y se ocultó en su habitación durante una tarde completa por remordimiento. Ya a los 10 años se encontraba acostumbrado, no tenía tutores privados, iba a una escuela privilegiada en dónde tenía un grupo de chicos que se juntaban con él por saber su proveniencia, les interesaba estar al lado de un niño que tuviese padres tan ricos, aparte, muchas veces los mismos progenitores de estos les decían que se acercasen a él, Francois no era estúpido, sabía la razón del porqué se aproximaban a él así que comenzó a usar eso como una herramienta, les podía pedir cualquier cosa siempre y cuando llevase una moneda en el bolsillo, su único amigo durante esa época fue el leal Ruffus, amigo de su padre, quien cuidaba de él con esmero, él le dedicaba gestos cálidos, le escuchaba atentamente y le regalaba sorpresas, todo eso para sacarle una sonrisa al conejo por lo que el menor comenzó a creer que aquel hombre era su pilar.

A los 11 y medio fue también cuando pilló a su madre tener relaciones sexuales con uno de los colegas de su padre, el rubio se sobresaltó al  principio al ver a través de la abertura de la puerta, no obstante, pronto su expresión se hizo indiferente ¿Qué le impresionaba tanto? Siempre supo que era una ramera que no merecía a su padre. Aparentemente, su progenitor empezó a darse cuenta de la traición ya que de un día a otro atacó frecuentemente a todos de manera verbal, incluso a su hijo, que en ese tiempo exigía ser más participe en su vida pero pronto se dio cuenta de que debía conformarse con que éste lo viese de reojo al pasar, el mayor le criticaba tratándolo de débil, fastidioso y sensible, que de esa forma jamás sería un hijo digno del apellido, en ese instante el rubio no supo cómo responder, sus esfuerzos e ímpetus se centraron en obtener la aprobación de su progenitor, realizando todo lo que había a su alcance para que le demostrase cualquier tipo de aceptación, cosa que nunca pasó.  Por otra parte, Ruffus era quien escuchaba al menor cuando él creía que nadie más querría hacerlo, sin dudarlo, el amigo y colega de su padre le rodeaba entre sus brazos para reconfortarlo asimismo decía frases que sabía que alentarían a Francois, incitándolo y de cierta forma re-estructurando su pensamiento puesto que sus palabras tenían importante influencia en el pequeño.

A los 13 años el menor ya poseía un grupo selecto de amigos en su escuela privada, todos ellos eran de familias ricas, de caracteres fuertes y contrariados si bien igual permanecían juntos usando al resto de sus compañeros como peones, aun así, el  joven de rubios cabellos solía sentirse fuera de lugar, y es que a pesar de haber cometido acciones semejantes a lo que ellos hacían jamás lo hizo con reales intenciones o a tal magnitud, finalmente, a los 15 el conejo prefirió pasar el rato solo haciendo manualidades o estudiando cosas que le llamasen la atención, destruyó por completo la relación con su madre, siguió buscando a su padre y afianzó su relación con el amigo de éste puesto que al ser mayor podían entablar conversaciones más diversas que antes.

A los 17 años sus padres entablaron una conversación complicada, indiferentemente hablaron de que tal vez sería bueno alejar a su hijo de la mansión para ordenar las cosas dentro de ésta, darse un tiempo de descanso y probar si es que así el rubio aprendía de nuevas experiencias, o al menos, eso fue lo que dio por entendido la madre, el padre se quedó en silencio aceptando cualquier idea en cuanto pudiese irse rápido a una junta, Ruffus, quien se encontraba cenando con ellos, les miraba sintiéndose aturdido argumentando cualquier cosa que pudiese permitir que el menor siguiese allí, sin embargo, nada resultó una vez los progenitores decidieron que a mitad del año el joven rubio tenía que irse a un internado, el menor iba a depender de ellos económicamente así que no habría más conflictos, el colega de su padre terminó por irse del lugar estando desconcertado, el padre se encargaría de ver a dónde dejarían al conejo y mientras eso ocurría Ruffus sólo pensaba en ir a buscar a Francois, ignorante de la situación puesto que no quiso bajar a comer esa noche.

Nada resultó cómo el mayor esperaba, el rubio se vio tan alterado ante la noticia que lo trató de mentiroso, lo alejo a manotazos cuando éste quería acercarsele y le lloró como pocas veces lo habría hecho, finalmente el leal amigo de su padre terminó por desesperarse, no queriendo que el joven se cerrara a él ni que se fuese, después de todo él sentía... Francois quedó aun más desencajado en el instante que Ruffus se le encimó para besarle, el sometimiento y forcejeo entre los dos fue una verdadera odisea, aun así, fue silencioso, no hubo  grito que pudiese llamar la atención, casi como si fuesen cómplices a pesar de todo, el mayor no consiguió su cometido original haciendo que el conejo terminase mirándolo asustado y lloroso, aquello quedó grabado en la cabeza del adulto por lo que lentamente terminó por irse sin queja alguna. El rubio permaneció sobre su cama observando fijamente el techo, se arregló de a poco sus ropas y se acostó, poco le importaba si se iba lejos o no, ya no tenía a alguien a su lado.

Los meses pasaron sin mucha prisa, Ruffus no volvió a pisar la mansión ni llamó de nuevo por teléfono y el empresario a veces parecía extrañar a su amistad pero jamás decía algo referente a eso, en cambio, la madre se ausentaba en las noches y el hijo acomodó sus objetos personales dentro de una maleta por adelantado, anhelando huir rápido de allí. Así terminó todo, el muchacho tomó sus pertenencias para irse al lugar que le habrían predestinado, ingresó al bus que lo llevaría hacia el aeropuerto en completa soledad, no hubo despedidas ni caricias, nadie que aguardara hasta que el bus se fuese, ¿A dónde iría ahora? a una tal academia Haruka, un instituto educacional establecido en Savage love, ciudad conocida por la tolerancia y convivencia entre las razas madararuis, o eso le dijeron, actualmente allá se hospeda mientras termina sus estudios.
 

♔ Nombre real del personaje: Anri Yoshiwara

♔ Anime, manga, videojuego al que pertenece: Adekan
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Francois Rousseau

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Re: Ficha de Francois

Mensaje por Rinka el Jue Sep 04, 2014 7:12 pm

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