Conectarse

Recuperar mi contraseña

Tomoe
WM
Perfil # MP
Rinka
Administrador
Perfil # MP
Salo-mon
Administrador
Perfil # MP
Últimos temas
» Limpieza de afiliados
Miér Abr 01, 2015 8:05 pm por Invitado

» New life [Libre]
Lun Feb 02, 2015 5:17 pm por Alone Baskerville

» NeverLake 90s [Normal]
Lun Nov 03, 2014 8:33 pm por Invitado

» Khanes of war (Afiliación Élite )
Mar Oct 28, 2014 5:03 pm por Invitado

» Baja de cuentas
Sáb Oct 11, 2014 12:29 pm por Salo-mon

» Deus ex Heros {Élite}
Sáb Sep 27, 2014 11:44 am por Invitado

» Ficha de Francois
Jue Sep 04, 2014 7:12 pm por Rinka

» Teodor Ennius ID (Construcción)
Jue Sep 04, 2014 4:13 pm por Salo-mon

» Lista de Empleos
Mar Sep 02, 2014 5:36 pm por Salo-mon

lalalala
 photo normal_zps7a5ce26c.png

Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Dom Dic 08, 2013 2:31 pm

“Un templo antiguo al que puedes venir a rezar
Puede ser que tus plegarias sean escuchadas y quizá tus deseos se vuelvan realidad...”

Ese era el templo Mikage, bastante conocido en realidad, la gente se pasaba por ahí con regularidad, pidiendo por  salud, amor, dinero, etc. Ya sea tanto como para un familiar como para ellos mismos. Además también se ofrecían eventos especiales de vez en cuando, y la venta de talismanes y amuletos era bastante buena, o de lo contrario aquel lugar no podría mantenerse por sí mismo.

Un templo más sencillo y discreto por dentro que por fuera, pues aunque por dentro era de simple madera, el exterior tenía un amplio jardín adornado por árboles de flor de cerezo, un camino que simulaba un puente, enmarcado por estructuras de roca se extendía al frente, y por supuesto, el arco tradicional en la entrada que marcaba la frontera entre el espacio profano y el sagrado. El conclusión, un hermoso lugar que por las noches daba una apariencia misteriosa, un tanto mística y en ocasiones, hasta tenebrosa.

Para esas fechas ya estaban entrando en invierno, y las nevadas no se hicieron esperar, eran pocas aún, pero también eran las suficientes como para cubrir de blanco todo el lugar,  dándole una hermosa apariencia invernal con aquel inmaculado color, pues incluso los árboles lucían su belleza a pesar de estar cubiertos de nieve, aunque para él el templo era hermoso por sí mismo sin importar la época del año, lo majestuoso y tradicional de su estructura jamás se perdía por más que los cerezos florecieran o no o por más que la nieve o las hojas de los árboles  cayeran.

Spoiler:
Eso, pero imagínalo todo cubierto de nieve (?) www.GdeFon.ru).jpg" target="_blank" rel="nofollow">http://st.gdefon.com/wallpapers_original/wallpapers/354734_art_pejzazh_xram_derevya_cvetushhie_cvety_most_dor_1680x1050_(www.GdeFon.ru).jpg

Aunque débiles, algunos rayos de sol aun irradiaban el lugar, pues la tarde recién comenzaba a morir, mientras caminaban por aquel puente que les llevaba hasta el templo, volteó a mira a su acompañante, preguntándose realmente cuál había sido la razón para comprarle en aquella subasta, es decir, había atraído su atención, de eso no había duda, de llamativos cabellos rojos , penetrantes y brillantes ojos dorados que mostraban una afilada mirada, quizá un par de centímetros más alto que él, de complexión delgada  pero fuerte al mismo tiempo, finas facciones y estilizada figura, que suponía debía tener su misma edad, o quizá un poco más joven, bastante atractivo, pero  ¿llegar al grado de comprarlo? ¿Para qué diablos quería a un gato en su casa? Quizá había sido un capricho, mucho más cuando el subastador pretendió arrebatarle su compra, pero bueno, tampoco podía negar que le causó gracia que el mencionado pelirrojo intentara comprarlo a él, aunque fuera con cosas tan caras y ostentosas como el supuesto reloj de oro y el automóvil.
Se detuvo una vez cruzaron el puente y llegaron a la entrada,  para luego volver a mirar al felino.

-Es aquí en donde tendrás que permaneces las siguientes dos semanas-dijo mientras abría la puerta corrediza para dar acceso al salón principal, y se adentraba en el mismo, haciéndole una seña al pelirrojo de que le siguiera-como veras es un lugar pequeño y no hay mucha privacidad por aquí- señaló algunas de las puertas que estaban a la vista, las cuales eran igual que la de la entrada, corredizas, nada que ver con las puertas modernas de madera o metal y con cerradura, estas simplemente se abrían cuando uno lo quería- pero te acostumbraras, además, 2 semanas no es tanto tiempo, supongo que sobrevivirás, a pesar de que aquí no tenemos ninguno de los lujos a los que seguro estas acostumbrado- o eso supuso por lo que el mencionado había ofrecido antes en a subasta, y por ello, también suponía que se entretendría un rato molestando al chico.

Sonrió mientras se cercaba lentamente hasta al contrario, hasta colocarse justo frente a éste, una vez estuvo lo suficientemente cerca llevó sus manos hasta el cuello ajeno, casi como si fuese a abrazarlo, más lo que hizo, fue colocarle un collar de negro con un pequeño cascabel plateado-¿Cómo dices que te llamas?-preguntó mientras su sonrisa se ensanchaba un poco al mirar aquel cascabel sobre el estilizado cuello, le quedaba bien, y siempre quiso ponerle algo así a un gato, pero nunca se llevó nada bien con ninguno de ellos.

Spoiler:
No se me ocurrió nada para el titulo! ¿me ayudas a pensar uno?? -le hace ojitos(?)-


Última edición por Tomoe Yukishiro el Mar Dic 17, 2013 8:03 pm, editado 1 vez

_________________
Si tienes un deseo ven al Templo Mikage, tal vez se haga realidad~


Spoiler:
   

avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Dom Dic 08, 2013 7:16 pm

Su cara de disgusto por el frío podía notarse claramente, como agradecía que su raza fuese una de las pocas capaces de adaptarse al ambiente que le rodeaba dentro de las especies de los tigres, en verdad como lo agradecía, de no ser por eso se habrían extinguido tal como muchos lo creyeron en algún tiempo. Miraba todo su alrededor con curiosidad no estaba muy familiarizado con lugares con ese aunque la verdad le parecía en verdad hermoso y debía admitir que la nieve le daba un toque perfecto a todo... por mucho que esta no le gustase. En el camino iba haciendo muecas de todo tipo concorde al momento, a esa altura ya ni siquiera recordaba el porque había decidido ser parte de la subasta aunque no se quejaba para nada, su comprador era en verdad hermoso, de manera nada discreta y constante le observaba fijamente grabando en su memoria cada una de las facciones ajenas hasta que alguna cosa le distraía y dejaba de técnicamente devorarlo con la mirada cuando pasaron por el puente quedó mirando intrigado por un lado de este hacia abajo, ¿Porqué simular un puentes si no habría agua corriendo debajo de este?, al notar que el contrario ya estaba frente a la entrada apuro el paso para alcanzarle y alcanzó a escuchar lo dicho por este , observo la fachada alzando las cejas
-No me molesta… es lindo-
Escuchó la puerta corrediza y enseguida dirigió su mirar hasta esta, se adentro mirando todo el silencio mientras escuchaba sin mucha atención todo eso acerca de la poca privacidad y que era pequeño, esbozó una sonrisa al comentar mentalmente que sería incomodo para quien le viese y no para él. Todo el camino había cargado un bolso de no gran tamaño pero que podía contener las cosas necesarias para poder estar en ese lugar por 2 semanas… aunque  se le había olvidado echar la ropa necesaria dentro… bueno, ya se encargaría de eso, al menos tenía lo esencial y con eso le bastaba en total no le molestaba tener que andar por ahí solo en ropa interior como si nada. Estaba ensimismado en sus pensamientos cuando en eso escuchó lo siguiente, ¿acaso el contrario le estaba subestimando?, entreabrió sus labios queriendo decir algo pero prefirió guardarse el comentario al no considerarlo apropiado, no era algo que debiese saber, nadie en realidad.
-No deberías suponer si es que yo sobreviviré… deberías preguntarte si tú vas a sobrevivir –
Dicho eso le dedico una sonrisa sutil con un toque de calidez pero al mismo tiempo delatando que no sería una persona fácil de tratar, eso le recordaba  el porque se había incluido en la subasta, su plan inicial era poder molestar a quien le comprase, y ya sabía bien como molestaría al hermoso peliblanco que se había atrevido a hacerlo
-mmm?-
Enarcó una ceja mientras la seguía con la mirada , no se inmuto al tenerle frente a sí, pero si se preguntaba que tenia en mente, dudaba mucho que solo fuese para abrazarlo, no parecía ser de ese tipo , sintió algo rodearle el cuello, ¿que era? Se alejo y ante el movimiento el cascabel sonó tenuemente, se sobresalto y comenzó a mirar alrededor queriendo saber que era lo que había sonado, hasta que se dio cuenta de que venia de su cuello, llevo una mano su cuello y movió el cascabel al fin descubriendo que era lo que le había puesto el contrario, comenzó a jugar con este distraído, y divertido, dirigió su mirar hasta tomoe al escuchar la pregunta, su expresión delató que se sentía dolido a causa de que no se sabía su nombre, si lo había comprado aunque sea debía saber eso, ¿no? .
-Es Kaede… que feo… y yo que me aprendí tu nombre Tomoe-
Se acerco al más bajo, le rodeo el cuello con sus brazos de manera floja y le dedico una sonrisa encantadora acompañada de una mirada risueña
-Pero no importa… te lo memorizaras con tanto tener que gritarlo….nombrarlo..... Murmurarlo –se iba acercando ante cada palabra que decia-  susurrarlo –aquello lo dijo acercandose a la oreja ajena y por último en un sutil susurro casi imperceptible dijo- o incluso jadearlo o gemirlo –Lo dijo en un tono tal que sus palabras no lograban entenderse, queriendo dejar al más bajo con la duda de lo que había susurrado a su oído.
-Y donde se supone que dormiré? Porque si dices que en el suelo o afuera invadiré tu habitación  y no podrás hacer nada para impedirlo-
Se alejó dándole espacio al peliblanco mientras se sentaba en el suelo ya que le había dado flojera seguir de pie luego de tener que caminar hasta ese lugar.

----
ropa:
[inserte pantalones negros aqui(?)]
descripcion gráfica de cuando escucho el cascabel:
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Sáb Dic 21, 2013 11:05 pm

Al parecer a aquel “gatito” no le gustaba el frío,  así lo delataban las expresiones que este hacía, que cabe mencionar, le resultaron bastante graciosas, o al menos parte de ellas, pues cuando notó la fija  y penetrante mirada sobre su persona por parte de aquel felino, se sintió un tanto incómodo. ¿por qué demonios le miraba tanto? ¿es que tenía algo en la cara?, ante aquello no dudó en dirigirle una breve mirada, entre advertencia y reclamo, más no le prestó demasiada atención a aquello, dado que ya habían llegado a la entrada.

-Por su puesto que es lindo, ¿quién crees que lo cuida?-murmuró como si fuese obvio que  sólo por el hecho de que él fuese el encargado del lugar, este se encontrara en perfecto estado  y con toda esa majestuosidad que le caracterizaba. Pero en realidad así era, desde que llegó al templo se ocupó de todas y cada una de las tareas que fuesen necesarias para llevarle hasta lo que es ahora, porque claro que al principio el sitio distaba mucho de la imagen actual.

Mientras analizaba la vestimenta de aquel chico y el escaso equipaje que éste traía, le escuchó con algo de sorpresa, aquello era como especie de declaración de guerra, pues prácticamente le estaba dando a entender que no sería para nada fácil lidiar con él, aunque también le parecía que el pelirrojo era como un pequeño gatito que sólo quería jugar, si, jugar y obtener atención de los demás para no aburrirse. Los felinos eran criaturas tan extrañas… pero bueno, no tenía caso responderle al respecto, estaba en su territorio y por si eso fuera poco, él era el amo ahí, y durante esas dos semanas el chico ahí presente debía seguir sus instrucciones si o si, ese había sido el acuerdo si no mal recordaba, y por supuesto que haría que aquello se cumpliera.

Y en verdad no se había equivocado para nada en sus pensamientos, cosa que confirmó al ver la reacción del contrario al cascabel que ahora estaba en su cuello, una reacción en verdad graciosa cabe decir, a lo cual rió levemente y le observó divertido, pensando si habría otra cosa típica de los gatos que pudiera ver en aquel chico, quizá darle una bola de estambre o una de esas ramitas raras con las que los gatos jugaban en las caricaturas, pero eso ya sería después. De momento tenía que preocuparse más por el hecho de que los brazos ajenos le rodeaban por el cuello de manera confianzuda y un tanto perezosa.

No se movió de donde estaba, ni tampoco intentó apartarle, simplemente se quedó observándole, aguardando por el siguiente movimiento de éste, y sin creerle mucho el pequeño drama sobre el hecho de que el otro se sabía su nombre y él no. ¿Cómo iba a recordar el nombre de un felino al que a penas y había visto una vez? Es decir, no es como si se fijara demasiado en lo referente a dichas criaturas, y de hecho, aún se peguntaba cuál era el verdadero motivo que le llevó a cometer la locura de comprar a uno.

-Que….-vaciló un poco al sentirle tan cerca, más que nada porque el pelirrojo estaba susurrándole al oído, lo cual le hizo dar un pequeño respingo al mismo tiempo que afianzaba sus manos sobre los hombros ajenos, dispuesto a empujarle en cualquier momento, más no fue necesario, el contrario se alejó por voluntad propia luego de susurrarle quien sabe qué cosa, que aunque no pudo entender, el tono en el que había sido dicho le permitió sacar sus propias conclusiones sobre lo que habría podido ser.

-Eso quisieras, pero no tienes tanta suerte-murmuró con un ligero tono de indignación luego de que el otro se hubiese alejado,  mientras se acomodaba el cabello de tal forma que cubriera sus orejas-Claro, Kaede, trataré de recordarlo, pero si lo olvido, simplemente te llamaré como se me ocurra, como “gato consentido”, o “rojito”~-sonrió burlonamente- suena bien, rojito ven acá-sin esperarle avanzó por el salón hasta salir de este y llegar a un largo corredor, tendría que enseñarle dónde estaba cada cosa, aunque aquella amenaza de “invadir su habitación” no le había agradado para nada.

-A la derecha está la cocina, a la izquierda un pequeño salón, no hay nada ahí, pero en muchas ocasiones resulta muy útil-se encogió de hombros y prosiguió su camino por aquel corredor, sin detenerse mucho en los lugares que había mencionado- esa de allá es la habitación de Shaoran-señaló una de las habitaciones-ya lo conocerás en algún momento, por ahora no está, debe estar cumpliendo una difícil tarea por culpa de su “maestro” – dijo divertido, imaginando al lobo castaño batallando con alguna de las cosas que le había encargado que hiciera.

Avanzó un poco más, sin explicar del todo el resto de las habitaciones, incluso se había olvidado decirle en dónde estaba el baño, pero era lo de menos, el pelirrojo ya preguntaría cuando lo necesitara. Finalmente se detuvo frente a una puerta, misma que abrió con facilidad y se adentró en aquella habitación, esperando por supuesto a que el gatito le hubiese seguido hasta allá y también entrara.

-Aquí dormirás, y aunque no quieras, deberás hacerlo prácticamente sobre el suelo, así lo hacemos todos aquí-señaló el piso del lugar, que si bien no era nuevo, se encontraba impecablemente limpio-pero puedes usar el futon que está en el armario, No tienes ninguna queja al respecto  ¿o si?-interrogó, aguardando un momento y dándole tiempo de replicar, si es que quería hacerlo.

Finalmente le entregó un algo de ropa, que él consideraba, era mucho más apropiada para estar en el templo, que la que el chico traía, pero como en esta ocasión quería ser generoso, le dio dos atuendos para dejarle la libre elección sobre cuál le parecía mejor.

-Elije uno de los dos y cámbiate de ropa, tu vestimenta no es adecuada-comentó con simpleza, esperando la decisión y/o reacción ajena.

Futon:


Habitación:
Atuendo 1:
 
Atuendo 2:

_________________
Si tienes un deseo ven al Templo Mikage, tal vez se haga realidad~


Spoiler:
   

avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Miér Dic 25, 2013 12:58 pm

Al notar que el contrario no se había percatado sobre que le susurrado exactamente sonrió victorioso, la idea era que se quedase con la duda de cuales habían sido sus palabras, solo rió cuando este se mostró indignado ya que había dado en el blanco con el sentido  y connotación que sus palabras habían tenido -no es necesario que tenga suerte para lo que dije- respondió con una sonrisa claramente confiada, altiva y cabrona, se fijó en el detalle de que cubría sus orejas, iba analizando de manera detallada la conducta ajena, cada detalle contaba para sus maldades, todo movimiento, gesto lo que fuese que hiciese el contrario lo iba a usar contra él, mas no para hacerle daño exactamente; sonrió para sus adentro mientras comenzaba a sacar deducciones algo apresuradas pero que alguna debía ser cierta.

Escuchó al mayor y no hizo mucho caso a sus palabras, no era que le molestase ser llamado así, a pesar de que… exactamente un “gato” no era, más bien se podría decir que era un gatote, eso si, acertaba en lo de consentido, rojito tampoco estaba mal , era mejor que “estúpido pelirrojo!” o.. cosas por el estilo que le decían, de hecho hasta le parecía lindo, no podía quejarse de ser llamado así si le parecía lindo-es lindo… le viene a mi pelo- lo último lo dijo obviamente como broma ya que sabía el porque del apodo. Estaba aun en el piso tirado cuando escuchó que el mayor le llamaba, hizo una mueca de no querer ir, pero finalmente se levantó de mala gana y le siguió hasta alcanzarle, la verdad habían solo 2 cosas que le interesaba saber donde estaban, la habitación de su comprador y la cocina.

A medida que el mayor avanzaba por el corredor turnaba su mirar entre este y darle una mirada claramente fija al contrario, iba mirando los lugares mencionados, asentía mientras memorizaba lo que le iba explicando o mencionando, ante lo del pequeño salón se acercó por un costado mirándole con una sonrisa curiosa –Útil para que?~-.
Miró de reojo lo de la habitación de otro chico e hizo una mueca desinteresada, aunque le había cambiado la expresión de curiosidad risueña al saber que no estarían solos en esas 2 semanas, sería aburrido si había alguien más allí, pero bueno, si el chico era lindo no le molestaba tanto.

Enarcó una ceja mientras veía más puertas corredizas las cuales llevaban a lugares que no le habían sido mencionados, él quería saber donde estaba la habitación del mayor! Bueno, si no le decía tendría que averiguarlo por las malas, no? Podría registrar el lugar apenas el mayor le perdiese de vista o incluso mientras se suponiese que durmiera, ahora que lo pensaba, ¿donde quedaba el baño? ¿Donde habían espejos? ¿Donde se ducharía? .Al pensar lo de duchar sonrió dedicándole una mirada violadora por así decirlo al contrario, un plan se le había ocurrido, uno que seguramente haría enojar bastante al peliblanco pero no le importaba.

En ello se detuvieron frente a una habitación, cuando esta fue abierta se adentro después de tomoe y la observó con cuidado asintiendo a lo dicho, no le molestaba, ya había dormido en lugares así antes por tanto no tenía gran problema con ello – no, no tengo queja alguna mientras tenga abrigo para la noche lo acepto- algo que le llamó la atención fue lo limpio que estaba todo, se preguntaba si era el mayor o el otro chico que había sido mencionado el encargado de toda la limpieza – Eres tu el encargado de la limpieza del lugar? –le miró de reojo- bueno, sea quien sea, hace un gran trabajo…- recorrió con la mirada todo el lugar sin ánimos de molestar ni nada, al contrario, era un halago, cosa no muy normal en ese ámbito en el pelirrojo, le había agradado lo bien cuidado del lugar.

Cuando terminaba de recorrer el lugar recibió esos atuendos, los miró con confusión, ¿Para que se los pasaba? ¿Acaso su ropa tenía algo de malo? .No tuvo que esperar mucho para saber el porque de los atuendos –Pero porque?!, mi ropa no tiene nada de malo, al menos estoy vestido..- enarcó una ceja mientras decía lo ultimo de su queja, no comprendía el porque su ropa no era adecuada pero que se le haría, de todo modos escogió el segundo atuendo y comenzó a desvestirse frente al mayor sin vergüenza ni problema alguno, después de todo no le cohibía ser observado, por algo solía ejercitarse cosa que no era necesaria ya que se mantenía en forma de otra manera de todos modos, una vez teniendo su torso al descubierto dobló su ropa y la guardó en su bolso, procedió a quitarse seguir para cambiarse de ropa, estando concentrado en lo que hacia, no era alguien de músculos marcados ni gran cuerpo, solo era alguien en perfecta forma con un abdomen semi-marcado y a pesar de todo de figura delgada y estilizada dado que de hecho su espalda no era ancha  sino más bien todo lo contrario teniendo incluso algo de cintura, pero no había que fiarse de su apariencia, porque fuerza si tenía, y bastante cuando se lo proponía.

Su mirar era bajo, su expresión serena, había quedado ligeramente despeinado, era algo torpe al vestirse puesto que no estaba acostumbrado, estaba quedando desordenado y eso no le gustaba, frunció el ceño, hacía muecas y balbuceaba sonidos de queja por molestia,  finalmente se rindió y se acercó al mayor, desvió la mirada como si se debatiese algo mentalmente – quitar este tipo de ropa es fácil pero ponerla es un problema…… -le miró de reojo con su dorado mirar y luego volvió a desviar su mirar –ayúdame..- hizo una pausa y en un leve murmuro prosiguió- por favor –en todo ese momento no había tocado el cascabel que le había puesto alrededor del cuello el mayor con anterioridad, así que había sonado mientras se desvestía y vestía.

Luego de pedirle ayuda volvió a mirarlo esta vez aprovechando que estaba más cerca para observar las facciones ajenas, como si no las hubiese observado lo suficiente ya, ladeo ligeramente su cabeza estando algo absorto en lo que hacía, sin rodeos llevó una mano al rostro ajeno rozando con la yema de sus dedos una de sus mejillas, sin ninguna expresión en especial. –Tienes facciones bastante delicadas y finas… - alejó su mano y le miró como si nada – Eres hermoso pero no pienso obedecerte ni aun por eso – le miró con sorna de burla alzando sus cejas con el dedo índice picó la punta de la nariz ajena sin fuerza – después de todo “debería” cumplir tus ordenes, no “debo” -.
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Sáb Ene 04, 2014 11:12 pm

No estaba para nada conforme con la manera en la que ese pelirrojo parecía decirle con una simple sonrisa que él haría lo que le viniera en gana, cómo y cuándo quisiera, a pesar de que fuese algo a lo que se le estaba diciendo que no era posible, ¿a caso lo estaba subestimando? ¿o simplemente era que su ego y autoconfianza eran demasiado grandes? Pero como bien decía un famoso refrán, “del dicho al hecho hay mucho trecho” y el muchacho y ahí presente podía decir lo que quisiera, pero eso no significaba que de verdad pudiera hacerlo.

Se sorprendió un poco de que ninguno de los dos apodos le molestara, bueno, en realidad ninguno de los dos apodos era ofensivo, pero al menos había pensado que para un tigre, el que le compararan con un simple gato doméstico podría molestarle, pero no fue así, éste tigre parecía tener un carácter demasiado despreocupado, y por encima de todo, perezoso, pues ni siquiera se dio cuenta de cuando el mencionado había ido a tirarse en medio del suelo, y levantarse de ahí parece que le costó más que sólo un poco, pobre… y con todas las cosas que él ya le tenía planeadas, seguro que iba a costarle mucho más, porque claro que no se lo iba a poner fácil, su estadía en el templo no era por vacaciones, y tendría que ganarse todo lo que se le diera.

-Simplemente útil -respondió con simpleza , mirando al pelirrojo que parecía hacerse mil y un ideas del uso de aquel salón, pero ideas para nada buenas, y hasta se atrevería a decir que pervertidas-pero seguro que nada para lo que tú estás pensando, estiró su mano hasta alcanzar la frente del contrario y dio un pequeño golpecito sobre la misma, como regañándole por sus pensamientos nada santos, aunque cabía la posibilidad de que el único mal pensado ahí fuera él, y que el chico ahí presente haya preguntado aquello con simple y pura curiosidad, pero lo dudaba bastante, sobre todo por las miradas que de cuando en cuando sentía sobre su persona, y ahí sí que no planeaba averiguar qué era lo que cruzaba por su mente. Cualquier cosa que fuera daba igual, porque ya se encargaría de hacer que lo cambiara.

Contrario a lo que esperaba, el gatito no tuvo objeción alguna con la habitación en la que se quedaría, pero eso le facilitaba las cosas, después de todo si el otro estaba cómodo, se acoplaría al ritmo de vida que ahí se llevaba de mucho mejor manera.

-Hemos sido solo el templo y yo por un tiempo, así que limpiar y mantener el lugar en buen estado es mi deber, no por nada soy el encargado de este sitio-explicó, orgulloso de su trabajo y aceptando de buena manera el halago al mismo, aunque sus funciones como encargado iban mucho más allá de solo eso, pero explicarlas en ese momento no le parecía adecuado, además si el felino soportaba permanecer ahí las dos semanas, él mismo se iría dando cuenta de todo ello -Shaoran llegó hace poco, pero es de gran ayuda, y colabora con todas las tareas, incluida la limpieza, pero como ya lo había mencionado, de momento él estará ausente unos días… quizá semanas… -de pronto cayó en cuenta de que sería aproximadamente el mismo tiempo que el felino estaría ahí, y esa coincidencia era sumamente extraña-es posible que haya tenido la misma mala suerte que tú, y que alguien le tenga de esclavo en su casa, tras haberle comprado en una subasta-dijo como broma, creyendo que aquello sonaba imposible e ilógico, más la duda seguía ahí ¿para que necesitaba Shaoran ausentarse 2 semanas? Al pensar en ello su expresión mostró un deje de molestia, era algo que debió haber preguntado en lugar de solo decir que estaba bien.

-No, no tiene nada de malo-miró de arriba abajo al felino, examinando la ropa que llevaba, olvidándose del tema del lobo desaparecido, y sonriendo ladinamente ante sus siguientes palabras-sólo que he decidido que deberás llevar algo menos occidental, es mejor así para la imagen del templo- dio como simple excusa, aun que claramente su actitud decía que debía llevar esa ropa porque a él se le antojaba así, y simplemente quería joderle un rato.

Por un breve momento consideró Salir de la habitación para darle un poco de privacidad mientras se cambiaba, pero el otro comenzó a desvestirse sin más, y por lo visto, sin pudor alguno, importándole muy poco que él continuara ahí y le estuviese observando, de manera que optó por quedarse, cruzándose de brazos y apoyándose en la pared que se encontraba justo a lado de la entrada, dejando sus ojos fijos en el felino exhibicionista, pues a pesar de que la noche estaba por caer, había aún la suficiente iluminación como para poder verle a la perfección, y lo primero que llamó su atención fue la curva que dibujaba la cintura, enmarcando el abdomen claramente en forma, y que hacía perfecto juego con la delgada figura que el gatito poseía, aunque tampoco por ello se veía débil, pues todas sus extremidades lucían perfectamente formadas y tonificadas, debía decir que era perfecta combinación entre fragilidad y firmeza, siendo aquel cuerpo tan estilizado como el bonito rostro que el felino poseía, y que iba a la perfección con el dorado de sus ojos y el rojo de su cabello.

Pronto su atención se desvió un poco del cuerpo ajeno, a la situación en sí, el otro peleaba graciosamente con la ropa, intentando colocársela correctamente y en el proceso había quedado todo despeinado, murmurando quien sabe que cosas al aire y de paso haciendo una que otra cara de inconformidad o molestia. Ante aquello, fue imposible que reprimiera la leve risa que escapó de su boca, era gracioso en verdad, como ver a un niño pequeño haciendo pucheros porque no se puede vestir solo, pero el tamaño del felino no era para nada el de un niño, y justamente por eso era que todo era más gracioso aún, tenía justo enfrente a un niño grande, uno además muy consentido y caprichoso, que, debía admitir, estaba logrando entretenerle.

Se giró un poco, casi dándole la espalda al pelirrojo, con la intención de que éste no viera a través de su expresión, entre divertida y burlona, con muy leves toques de enternecimiento, más al escuchar algunos pasos, tuvo que girarse de nuevo, retomando una expresión más sería, aunque no demasiado, y siguiendo a ese par de ojos dorados que le rehuían, a pesar de que su dueño estuviese tan cerca.

Entendió el porqué de aquella actitud, cuando una petición de ayuda llegó a sus oídos, misma que al parecer resultó difícil de pronunciar, pues quizá era dejar un poquito de lado su orgullo para pedir ayuda.

-Claro, imagino que sabes mucho sobre quitar ropa- comentó con un leve tono de sarcasmo, tras lo cual, se encogió de hombros restándole importancia, no era en absoluto de su incumbencia, ni mucho menos planeaba ponerse a charlar con ese chiquillo acerca de sus múltiples conquistas, si ya de pos si sospechaba que sus puntos de vista y opiniones al respecto eran abismalmente diferentes.

Nunca dio un “si” o un “no” a lo que se le pidió, en cambio, extendió sus manos hasta sujetar, de cada lado, la tela negra del kimono, dispuesto a ayudarle por la linda manera en la que lo había pedido, y además agregando el “por favor”, pero se detuvo a causa de la examinadora mirada que el gatito le dirigía, seguida de un breve y superficial roce en su mejilla y nariz, además de algunas palabras, que aunque ya se esperaba, no se las esperaba de esa forma, es decir, esperaba que protestara y se negara a seguir órdenes, instrucciones, indicaciones, y cualquier cosa similar, pero no esperaba el “halago”, ni que relacionase aquello con obedecer.

-Y tú tienes una linda cintura-murmuró divertido, dejando que su mano derecha recorriera la mencionada curva, deslizando sus dedos con suavidad a lo largo de la tersa piel, en una lenta caricia que solo se detuvo hasta que hubo llegado a la cadera-pero ni aún por eso pienso dejarte hacer lo que se te antoje, así que…-jaló el extremo izquierdo de la prenda y lo jaló hacia el lado derecho, cubriendo el cuerpo ajeno y ajustando a la perfección la tela a la figura del felino, y posteriormente tiró del lado derecho de la prenda, hasta llevarla al extremo izquierdo y de igual manera se aseguró de que hubiese quedado perfectamente justo, aunque todo aquello lo hizo de una forma lenta y rozando la yema de sus dedos de vez en cuando contra la piel descubierta de, principalmente, la cintura y la cadera, aunque parte del toro también, pero aquellos breves roces bien podían deberse sólo a “accidentes” normales mientras le vestía, y el pelirrojo no podría saber si eran a propósito o no- lo correcto es pensar más en el “debo” y no en el “debería”-susurró casi junto al oído ajeno, tras haberse acercado un poco más para poder rodearle con el obi de vivo color rojo, y terminar de sujetar el kimono correctamente. Al final, le pareció que aquella prenda lucía muy bien en el contrario, favoreciendo y marcando su delgada figura, al quedarle pegado al cuerpo, más no demasiado ajustado.

-Entonces digamos que también debes recordar cómo vestirte, porque no planeo ayudarte siempre-se alejó del gatito, para dirigirse hacia la puerta, más se detuvo ahí y volvió a mirarle- dada la hora, he decidido no dejarte demasiadas labores-le anunció, mientras le hacía un gesto de que le siguiera de nuevo, pues era necesario que se trasladaran a otra parte del templo, aunque de igual forma siguió explicando en el camino- lo que debes hacer es encargarte de preparar el baño, ya sabes, que el agua esté caliente y demás- avanzó de nuevo por el corredor, hasta llegar a una de las puertas del fondo, luego de haber dado vuelta a la izquierda, lugar en donde estaba localizado el cuarto de baño.

El lugar era bastante sencillo, y por supuesto, tradicional, de dimensiones intermedias, o al menos con el suficiente espacio para poder moverse con libertad, una tina de madera, también de dimensiones medias, en donde una persona cabría a la perfección y aún sobraría un poco de espacio, un poco más allá se encontraba un par de banquitos y también un par de recipientes con los cuales poder usar el agua, además de un pequeño compartimento en donde se encontraban todos los utensilios necesarios, jabón, shampoo, etc.

Spoiler:


-Como ya te habrás dado cuenta, es necesario calentar el agua mediante un horno, que por su puesto es a base de leña, y esa es tu tarea, ir por la leña y calentar el agua que hay que traer del pozo – aclaró- pero no sufras, ya iré yo por el agua- le dio un par de palmaditas en el hombro, como a manera de consuelo y se encaminó hasta la puerta, de momento no quería tampoco que el pobre gatito se lastimara cargando los baldes de agua, así que sólo por hoy se lo pondría fácil.

_________________
Si tienes un deseo ven al Templo Mikage, tal vez se haga realidad~


Spoiler:
   

avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Sáb Ene 11, 2014 12:05 pm

Al notar lo orgulloso que respondía respecto a su halago sobre la limpieza del lugar sonrió con un deje de diversión, volvió a observar todo – Si haz podido cuidar este lugar tu solo y tenerlo en estas condiciones pues entonces estas listo para ser la esposa perfecta… -le miró con interés por un momento solo para acrecentar más la burla en sus palabras aunque solo bromeaba con la verdad como se podría decir. Mientras escuchaba acerca de ese otro sujeto nuevamente dio menor importancia al asunto hasta que comenzó a procesar el nombre y relacionarlo con recuerdos recientes, acaso ese nombre  no estaba en la lista de subastados?, dirigió su dorado mirar hasta el mayor mientras escuchaba que decía aquello de broma , rió abiertamente y solo le quedó mirando por un momento –Su nombre estaba en la lista de subastados de hecho-  hizo una pausa y luego trató de recordar si es que alguien le había comprado ya cuando vio la lista pero no logró recordar, bueno, era obvio a esa altura que sí pero era una lástima que no supiese quien . –No sé quien le habrá comprado, pero es completamente seguro que si esta siendo el esclavo de alguien en este preciso momento-.

Escuchó que en realidad su ropa no tenía nada de malo y comenzó a reclamar mentalmente, ¡¿Para qué lo hacía cambiarse de ropa entonces?!, la ropa occidental era mucho más cómoda y fácil de colocar que la que se le estaba siendo impuesta! . Eso de la ropa debía ser menos occidental para que fuese más acorde con el templo no le pareció más que una simple y mala excusa, sobre todo porque solo se acusaba de que en realidad solo lo hacía porque quería, quizás por capricho o quizás porque quería joderle un rato, fuese cual fuese la razón lo había logrado aun para el su desagrado –Si solo lo haces para joderme dilo!  - le miró algo molesto, aunque por otra parte, a pesar de que le doliese tener que admitirlo le era de ayuda puesto que había olvidado echar en su bolso más ropa Uu.

Decidió dejar aparte el tema de la ropa concentrarse en lo de cambiarse de ropa, mientras hacía aquello pudo notar perfectamente como el contrario lo miraba tan fijamente, no le molestaba en absoluto, de hecho le divertía que ni siquiera fuese un poco disimulado en ello, de todos modos era quien menos podía hablar de eso después de todo en todo el camino y momento que había compartido hasta ahora se la había pasado mirándolo y devorándolo con la mirada. Pero eso tenía una clara explicación, que lo mirase tanto no era su culpa, era culpa del mayor, SI! Por ser hermoso, no lo miraría tanto si no fuese hermoso, cualquier cosa que le hiciese sería culpa del peliblanco por ser hermoso, el que lo hubiese mirado, observado y devorado con la mirada era toda culpa del mayor.

Una vez ya rendido, cansado de pelear con las prendas que le habían sido cedidas para que se las colocase tuvo que recurrir a pedir ayuda a su comprador, en verdad le fue difícil decidirse por hacer esto y es que su orgullo de “yo puedo hacerlo solo” era muy grande, refunfuñaba cosas in entendibles mientras estaba de pie frente al contrario, y así se mantuvo hasta que escuchó la respuesta a su comentario sobre lo de quitar ropa, cambió su expresión de niño amurrado por una con picardía y diversión – imaginas bien~  - se mantuvo quieto mientras recibía ayuda para vestirse, se acercó al oído ajeno y llevó sus manos a 2 puntos exactos para poder desvestir al mayor  de manera bastante rápida aunque no hizo nada, solo dejo sus manos posadas allí –sobretodo esta clase de prendas… -deslizó sus manos por la zona de la cintura ajena y volvió a la posición en que estaba dejándose arreglar la ropa.

Esperaba que el contrario se resignase luego de escuchar aquel halago y ultimas palabras que le había dicho junto con este pero de algún modo el mayor le devolvió la táctica tomándolo desprevenido, cuando escuchó lo de su cintura comenzó a urgirse un poco, porque se fijaba en su cintura y no en otras partes como su abdomen! Fue tensándose al sentir esa mano deslizándose por la curva que su cintura dibujaba, aclaró la garganta de manera disimulada y casual volviendo a su actitud de siempre –por eso me observabas tanto mientras me cambiaba de ropa? –lo dijo con una sonrisa encantadora y mostrando en su semblante un toque vanidoso y egocéntrico, claramente lo decía en son de burla o broma. Hizo caso omiso a lo de que no le dejaría hacer lo que quisiera porque de todos modos haría lo que se le diese la gana , estaba sumido en sus pensamientos sobre que haría lo que quisiera hasta que comenzó a notar que sus dedos rozaban sospechosamente bastante con su torso en sí,  acaso lo hacía a propósito?, pero también podían ser simples accidentes, y si se estaba aprovechando exactamente de eso mismo? Hm…||| mejor dejaba de carcomerse la cabeza pensando en el porque de tantos roces. Al principio se tensó al sentir la cercanía pero luego le miró decidido y sonriente, tomando a su favor la repentina cercanía que tenía con el contrario, llevo una mano a la cadera ajena y también le susurro al oído –no, no debo, debería,  dijeron que debería así que no lo tomare como un debo – hizo una pausa y fue bajando hasta la zona del lóbulo, dejando chocar sus palabras contra este cuando prosiguió – así que no te confíes… -

Apenas estuvo listo se miró a si mismo sin mostrarse muy feliz, sentía que llevaba una especie de vestido o algo, pero no, no, el se veía bien, no era un vestido así que no había problemas, con un sutil movimiento de cabeza removió sus cabellos cerrando sus ojos y luego los entreabrió mirando directamente al mayor –como me veo? – lo preguntaba como broma, en realidad ni siquiera esperaba una respuesta.

Enarcó una ceja por lo de tener que recordar como vestirse, caminó hasta el mayor cuando este caminaba hacia la puerta y le abrazó por la espalda, apoyó su mejilla en el hombro ajeno y le quedó mirando con una sonrisita claramente divertido –pues si no me
Vistes entonces iré caminando por allí cuando haya gente , en ropa interior o desnudo-
se acercó a la oreja ajena nuevamente –no querrás que piensen que en el templo hay personas exhibicionistas que no respetan a los visitantes, verdad?- se alejó y luego caminó junto a el como si nunca le hubiese dicho aquello. Su cara de no querer hacer nada no se hizo esperar cuando escuchó la palabra labores, le siguió de mala  gana  y luego miró de nuevo al peliblanco, que le iba a pedir que hiciera? –no puedes ser más despreocupado y solo tomarte lo que queda del día libre~ no te hará daño flojear un poco – suspiró resignado luego de recibir la orden, porque calentar el agua? Acaso no la calentaban del modo normal? Uu hizo muecas en todo el recorrido hasta el baño, al menos ya sabía donde quedaba, miró de reojo a tomoe, sonrió notándose que diferentes cosas pasaban por su cabeza, nada bueno para el peliblanco por lo demás.

Dejó aparte sus indecorosos pensamientos y se dedicó a analizar el baño del lugar, comenzó a sospechar algo, como calentaban el agua ahora que lo pensaba, no fue necesario que lo preguntase ya que pronto el mayor comenzó a explicarle lo que debería hacer, al menos solo era llevar leña y dejar que el agua se calentase, solo eso verdad? Uu, por un momento se quedó en silencio como si procesara todo lo explicado, no terminaba de entender pero bueno, a ensayo y error aprendería.

Se encaminó a lo de la leña sin siquiera saber donde debía buscarla, cortarla o lo que fuese que tenía que hacer, al pasar de un par de minutos se le pudo ver de vuelta y con cara de no saber nada – como busco la leña? Uu- volvió a sumirse en sus propios pensamientos distrayéndose casi por completo, porque no podían buscar la forma de calentar el agua de forma más moderna? Suspiro sin decir nada, le daba flojera, miró a tomoe y sonrió- si tener que calentar el agua y todo eso da tanto problema porque no nos bañamos juntos para ahorrar tiempo~? –se le fue acercando de a poco manteniendo esa expresión interesada, su rostro estaba cercano al ajeno, pero rápidamente se alejó para poder estirarse de manera floja.

Volvió a salir como si de verdad fuese a cumplir con la orden pero en vez de eso solo se quedó tirado en el suelo sin hacer nada más que flojear , usó sus brazos como almohada mientras cerraba sus ojos, después de todo el peliblanco estaría ocupado con lo del agua, tenía tiempo suficiente para lo de la leña, si es que se daba los ánimos de hacerlo.
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Lun Feb 03, 2014 2:02 am

¿Esposa?  ¿De qué estaba hablando ese felino? Sólo por mantener un lugar limpio, ordenado y en perfecto estado, no implicaba que pudiera ser una “buena esposa”, simplemente era  vivir en un lugar decente, es decir, a nadie le gustaría vivir en un sitio que estuviese hecho un desastre, aunque… tenía que admitir que aquella clase de labores se le daban bastante bien, y algunas otras que quizá no era bueno hacer que el pelirrojo ahí presente supiera,  así no le daría más pie a que se siguiese burlando de aquello.

-Yo siento decirte que tú no serías una buena esposa con esa perezosa actitud-respondió, basándose solo en la manera perezosa en la que le había visto comportarse, pues realmente no sabía mucho del chico aún- pero bueno,  con la bonita cara que tienes, puede que eso no le importe a tu futuro  marido~ -se encogió de hombros, restándole importancia, más sin haberle gustado el cómo sonaba la palabra “esposa” ¿por qué no simplemente dijo esposo y ya?

Cuando volvieron a tema de Shaoran, se quedó un poco sorprendido por la revelación,  ¿por qué razón Shaoran habría ido a subastarse por ahí, para terminar siendo esclavo de alguien por dos semanas? Quizá era un acto de beneficencia o algo así, lo recaudado sería donado a los pobres y el lobo no habría podido resistirse a hacerlo por una buena causa como esa.. si, algo así debía ser, aunque con ese gato pelirrojo metido en  lo mismo realmente comenzaba a dudarlo, pero ¡qué más daba! Ambos casos eran totalmente diferentes, y ya tendría tiempo después de saber sobre el que ahora estaba ausente, por ello no comentó nada al respecto.

Se encogió de hombros también ante la queja sobre la ropa, regalándole una sonrisa burlona que claramente le daba la razón sobre aquello de que solo lo hacía para molestarlo, y ahora se encontraba bastante conforme con el hecho de que justo había funcionado de esa forma, pero bueno, nadie podía culparlo, después de todo, si había comprado a un gato consentido, no veía el por qué no podía molestarlo un poco durante toda su estancia en el templo Mikage. Claro que entre sus planes no estaba para nada ayudarle a vestirse,  y mucho menos se esperó que las manos ajenas se ubicaran en aquellos puntos de su vestimenta, admitiendo con tal descaro que sus sospechas sobre la promiscuidad de aquel chico eran totalmente ciertas, por lo que le miró con firmeza, aguardando por si aquellas manos decidían moverse y hacer algo que no debieran, pero como aquello no ocurrió, o al menos, no pasó de un simple roce en su cintura ante el que tuvo que reprimir cualquier reacción, prosiguió a terminar de ayudarle con la ropa.

A pesar de lo breve que fue, no pasó desapercibida la tensión que se había formado en el cuerpo del  pelirrojo ante aquellos pequeños roces, lo que le obligó a buscar la dorada mirada, pareciéndole una curiosa reacción de alguien que no había parecido tener el más mínimo inconveniente en desnudarse frente a él, más cuando sus ojos se cruzaron  con los ajenos, éste parecía encontrarse en la misma actitud despreocupada  de antes.

-Te observaba porque tu comenzaste a desvestirte en frente mío, así que no veo el porqué debiera taparme los ojos si a ti no te importaba exhibirte- comentó simplemente, mirando con algo de desconfianza la sonrisa que el pelirrojo tenía en el rostro, y no podía estar más en lo cierto con esa desconfianza, pues no pasó mucho antes de que una mano le sujetara por la cadera, logrando ahora que quien se tensara fuera él, y los labios ajenos susurrando en su oído contribuían aún más a aquello, pero no podía quejarse, él mismo había iniciado aquello, y ¿cómo podría reclamar un contacto tan leve, cuando él había comenzado con aquellos roces? Aunque bien justificados, cabe mencionar.

-Ya veo…-murmuró una vez que el pelirrojo se alejó- en todo caso, he de irme con cuidado, gracias por el consejo, igual te deseo suerte en tu intento de ese “debería”- terminó tomándose todo aquello como una especie de desafío, uno que parecía bastante interesante, o al menos entretenido, hacía ya mucho tiempo que nadie le desafiaba de esa forma, y de alguna manera le agradaba que alguien se atreviera hacerlo, pero claro, no por ello iba a dejarse ganar.

-No te queda mal-comentó respecto al traje que ahora el otro usaba, antes de emprender el camino, admitiendo que el pelirrojo se veía bien en aquel atuendo, pues el color negro del kimono contrastaba bastante bien con el tono de piel del felino, y con los rojizos cabellos que ahora estaban  ligeramente revueltos, además de que delineaba bien su figura, aunque no dudaba que cualquier otra prenda que se pusiera, también le sentara de maravilla, después de todo, cuando se es joven y bello, todo le va bien a la persona, ahora veía que tenían razón.

Un impulsivo abrazo que le dejó en shock le obligó a detener sus pasos, preguntándose por qué demonios el felino subastado se tomaba tantas confianzas con él. Tras mirar unos segundos la puerta con los ojos bien abiertos, pudo salir de aquel shock y giró levemente su cabeza hacia un lado en donde el susodicho se recargaba, reclamándole claramente con la mirada tal atrevimiento, e incluso tuvo el pensamiento de aplicar quizá alguna técnica de judo o algo similar, pero la sorpresa, la extraña sensación de aquel contacto, y el hecho de que el felino se hubiese alejado rápido, no se lo permitió.

-Más te vale que no te atrevas a hacer semejante cosa- frunció el ceño, mirándole mal, si hacía algo como eso y ahuyentaba a los visitantes sólo por ir por ahí desnudo, sin duda sería un gran problema, pues el templo se mantenía por ello y para ello, los visitantes que iban hasta ahí para pedir por su buena fortuna en ciertas situaciones, y sin ellos el templo no podría sobrevivir como lo que era actualmente- y… aléjate de mis orejas quieres?-volvió a llevar sus manos hasta la zona mencionada, creyendo que quizá si era mejor llevar el cabello largo, de esa forma estarían menos expuestas, claro que no aceptó para nada que iba  a ayudarle a vestirse de ahora en adelante, ni siquiera con aquella amenaza se comprometería a tal cosa, porque como ya había dicho, no pensaba dejar que ese gato consentido hiciera lo que se le antojara, mucho menos chantajearle.

-Claro, no me hará daño flojear un poco, y de hecho, tampoco planeaba trabajar en lo absoluto por lo que resta del día, sólo planeaba hacerte trabajar a ti-confesó con descaro, sonriendo por la cara de “no quiero hacer nada” que el otro tenía, pero en realidad así era, tan sólo planeaba tomar un relajante baño e irse a dormir, ya al día siguiente podría preocuparse de en qué ocupar al pelirrojo felino que había comprado en la subasta, así que realmente no  era que planeara hacerle trabajar tanto ese día.

Luego de que terminó de explicarle, el pelirrojo desapareció del cuarto de baño, yendo a quien sabe dónde, y aunque supuso que habría ido a hacer lo que se le encargó, también se le hacía muy raro que hubiese acatado las instrucciones así de fácil y sin quejarse más del asunto, además no le dejó siquiera darle los detalles, así que se apoyó en la pared y aguardó pacientemente a que el otro regresara, y no se equivocó, luego de unos minutos el mencionado volvió a aparecer por la puerta con clara confusión, o más bien desorientación en el rostro, le miró divertido, y decidió explicarle, más no pudo hacerlo, ya que el otro parecía haber estado divagando en sus pensamientos, y por supuesto, había llegado a una descabellada conclusión “bañarse juntos”. Levantó una ceja, mirándole con incredulidad, casi como si estuviese loco por sugerir semejante cosa.

-Eso no entra para nada en mis planes, puedes bañarte tu solito, si es que tienes ánimos de quitarte la ropa, aún después de todo el esfuerzo que hice en vestirte-se mantuvo quieto ante el avance del contrario, sin siquiera hacer amago de retroceder a pesar de que si lo pensó, pues la cercanía de ese gato era peligrosa-además, como ya había dicho, tendrás que vestirte tu solo, así que espero que hayas tomado nota de cómo hacerlo~ -sonrió burlonamente y le miró marcharse, de nuevo sin haberle dado tiempo de explicar sobre la leña.

Le restó importancia suponiendo que ya averiguaría lo de la leña, y se encaminó hacia el pozo con un par de baldes para llevar el agua, más en el camino pudo visualizar al gatito pelirrojo tirado en el suelo muy cómodamente, con claras intenciones de no hacer nada ¿es que así planeaba portarse todo el tiempo que estuviese ahí? Porque de ser así, iba a tener que colocarle un par de cadenas y tirar de las mismas hasta que le hiciese caso. Sin siquiera pensárselo se dirigió hasta el gato y una vez que estuvo a lado, le pateó suavemente en un costado, tan solo como moviéndole para que se enterara de su presencia y hacerle saber que dejara de flojear.

-Oye, deja de hacerte el vago, la leña está en la parte de atrás, la mayoría ya está cortada, así que solo tienes que traerá, quizá solo sea cortar uno o dos troncos pequeños en caso de que haga falta, los cuales también están en la parte de atrás-le “pateó” de nuevo, por si se hacía el desentendido, pero no aguardó por una respuesta, ya que luego de aquello, simplemente siguió su camino hasta el pozo, colocó uno de los baldes, y lo fue bajando poco  a poco con la cuerda, para en seguida subirlo de nuevo, ya lleno con el líquido que necesitaba, aunque claro costaba más subir el balde que bajarlo, obviamente, por lo que se tomó su tiempo de hacerlo lentamente, repitiendo la misma acción con el otro balde, hasta que ambos estuvieron llenos, los tomó y caminó de vuelta, pasando de nuevo por donde estaba el felino,  ahí se detuvo y metió su mano en uno de los baldes, tomando la poco agua que podía con ella y la arrojó hacia el pelirrojo, salpicándole, si no mucha agua, al menos la suficiente como para que sintiera claramente lo fría que estaba .

-Cada vez que pase por aquí y tú sigas ahí tirado, me veré tentado a lanzarte más agua-advirtió antes de desaparecer por el pasillo hacia el cuarto de baño para depositar el agua en el lugar correspondiente, sin costarle mucho trabajo el llevar los baldes aunque no eran precisamente ligeros, y lógicamente, tendría que dar más de una vuelta para tener toda el agua que necesitaba.

_________________
Si tienes un deseo ven al Templo Mikage, tal vez se haga realidad~


Spoiler:
   

avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Mar Feb 25, 2014 2:39 pm

Por un momento tuvo la imagen mental del peliblanco  ordenando su habitación y haciendo los quehaceres de la casa como una perfecta ama de casa, hermoso, al cual sería sumamente divertido interrumpir durante la limpieza del hogar, pero su imagen mental fue arruinada al verse a si mismo en el lugar que el peliblanco tenía hace apenas unos segundos tras escuchar aquello de que él sería una mala esposa “esposa? Really? ósea...Yo no sería la esposa”, dejó de divagar mentalmente y en vez de responder con pensamientos aclaró la garganta mirando  al contrario enarcando una ceja, sonrió de forma ladina y confiada dándose con ello de forma inconsciente un semblante algo altivo y sexy. –Obviamente no sería buena esposa, porque sería el esposo, uno muy “Activo” aunque no lo creas…- Le recorrió con la mirada volviendo a tener su imagen mental solo que algo subida de tono en esta ocasión .

Sonrió para sus adentros al notar que no sería mencionado de nuevo aquello del otro tipo que vivía en el templo junto con el peliblanco, todo había transcurrido con relativa calma hasta aquel momento de tensión por su parte a causa de los roces proporcionados seguramente a propósito por el mayor. Esos segundos le habían parecido eternos y es que al haber estado atento obviamente estaba más susceptible al más mínimo roce, pero no importaba, podía disimular casi perfectamente aquello si se mantenía con un aire de  despreocupación como de costumbre.

Al escuchar aquel intento de  explicación sobre lo de observarle solo mantuvo la sonrisa – pero si seguías viendo era porque te gustaba lo que veías – le guiñó dedicándole una sonrisa encantadora junto con este, pero nuevamente paso rápidamente de aquel tema al de el deber o debería. Se percato de cómo el contrario se tensaba y se mordió ligeramente el labio inferior, ya luego de susurrarle al oído y haberse alejado comenzó a concluir acerca de que la oreja era un punto sensible del contrario, y vaya que se aprovecharía de su descubrimiento ahora que lo daba por seguro.

De algún modo todo terminó como si fuese un desafío para ver quien ganaba sobre el deber o debería, y ciertamente no se dejaría vencer por quien desde hace ya un rato había sido seleccionado como presa y blanco por el tigre.  Sonrió a gusto al escuchar que la ropa le sentaba bien pero no comentó nada al respecto pues no lo consideraba necesario.

Alzó leve sus cejas ante la reacción ajena por el abrazo, mordió de manera discreta su labio inferior pues ya sabía como molestarle, aun así le sorprendía que se sobresaltase o sorprendiese por algo tan simple como un abrazo? Es que acaso nunca nadie lo había tocado o alguna cosa por el estilo? Dio menor importancia al asunto y se centro en el objetivo principal , si bien no recibió la respuesta que esperaba la que recibió en su defecto no estaba del todo mal. – Me atreveré si no me vistes incluso, podría acercarme a los visitantes y acosarlos mientras voy por ahí como ya dije –afiló su mirar manteniendo un semblante desafiante y obviamente divertido; Al escuchar aquello de sus orejas se notó automáticamente el interés en su expresión –Por qué? Es tu punto sensible? –No le dio tiempo de contestar cuando ya había cambiado de tema, una maldad se le fue ocurriendo  y necesitaba que el peliblanco estuviese distraído para ello, atacaría en el momento menos esperado.

Luego de todo el asunto de la leña, mientras estaba flojeando en el suelo comenzó a planear como lo haría para obligar al mayor a ayudarle con lo de la ropa, obviamente debía intentar diferentes modos antes de su gran truco con los visitantes si es que ninguno de los trucos anteriores servían, tal vez si se le acercaba y frotaba su cuerpo contra el ajeno podría hacerle enojar o irritarle hasta que por mero cansancio accediera a vestirlo…. Podría hacer negocios con él para cada ocasión…. Incluso muchas cosas mas…pero tenía relativamente suficiente tiempo para pensar en aquello. Sus pensamientos y planes fueron interrumpidos cuando sintió que le removían ligeramente, entreabrió su mirar apenas un poco y luego terminó de hacerlo alzando su vista hasta el mayor, le escuchó y volvió a colocar expresión de no querer hacer nada, fue acomodándose de costado dándole la espalda al mayor y simplemente cerró sus ojos disponiéndose a seguir flojeando aun luego de las palabras ajenas, soltó una leve queja al ser removido nuevamente y apenas el contrario no estaba cerca volvió a como estaba en un principio – Y creía que le obedecería…- sonrió como si aquello hubiese sido lo más tonto del mundo y volvió a lo que hacía.

Ya estaba sumamente relajado y comenzando a soñar cuando de manera abrupta le llegó agua fría al rostro y cabello, el típico sonido medio sugestivo de haber sentido algo muy frío se hizo escuchar enseguida, se sentó y luego apoyó ambas manos hacía un lado manteniendo su cabeza gacha mientras algunas pocas gotas goteaban al suelo, se secó el rostro con cuidado usando  la ropa y luego miró de mala manera al mayor dándole parcialmente el perfil, escuchó aquello y obviamente se disgustó, le querían arruinar su preciado momento de flojera. Le siguió con la mirada y luego sacudió la cabeza queriendo  deshacerse de esa sensación húmeda en su cabello, hizo una mueca algo amurrada y luego simplemente se corrió un poco de ese sitió pues había quedado mojado al gotear, se acomodó medio boca abajo, medio de costado , usando sus brazos como almohada , su rostro se podía notar completamente sereno, imperturbable y dejando notar lo delicado de sus facciones al estar tan apacible, pero aun así la zona superior de su torso podía notarse algo tensa por lo sucedido con el agua.
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Lun Mar 17, 2014 2:56 am

Una leve expresión de extrañeza se pintó en su rostro, y no por escuchar aquello de esposo “activo” claro que no, pues ya se esperaba una respuesta similar, sino por la manera en la que un simple gesto  había  hecho que el pelirrojo luciera de esa manera tan… tan, atrayente, demasiado agradable a la vista y con un efecto nada bueno si le miraba de esa manera nada santa, que no supo por qué demonios logró hacerlo sonrojar, levemente, y él esperaba que casi imperceptiblemente, pero el color rojo ahí seguía, aunque también se ocupó de disimularlo bien, poniendo ahora una expresión de “estás loco si es que crees que te miraba porque me gustara hacerlo” y rodando los ojos ante el guiño y la sonrisa de príncipe encantador que el otro tenía en el rostro. Y sumado a todo ello, no le agradaba en lo más mínimo lo que el felino parecía haber descubierto sobre uno de sus “puntos débiles” sus orejas, cosa que no dudaba de la que el pelirrojo se aprovechara si tenía oportunidad, pero bueno, si podía mantenerlo alejado de dicha zona seguro que en un par de días se le olvidaría y se concentraría en cosas más importantes para el mencionado, como comer y descansar, o al menos está última parecía ser su actividad favorita.

Cualquier intento que hizo por replicar se quedó en eso, un intento, pues el felino no le había dado tiempo de ello, a lo mucho pudo balbucear un “ya verás si tocas un solo pelo de algún visitante” , lo cual sonó como una amenaza bastante posesiva, cosa que no le importó en lo absoluto porque seguro que la cumpliría si al otro se le ocurría de verdad ir y acosar visitantes.

Desafortunadamente, toda al situación en general, no iba para nada como la había previsto y el gato consentido seguía haciendo lo que se le daba la gana, sin importarle lo mucho que le había insistido y molestado para que por o menos fuera pro algo de leña, es más, estaba seguro de que el gatito ese se estaba riendo de él, y fue precisamente por eso que la exclamación del mencionado ante el contacto con el agua fría le causó bastante satisfacción y una amplia sonrisa se dibujó en sus labios ante la enojada mirada que el de ojos dorados le dirigía, ah pero claro, nisiquiera aquello era suficiente para sacar a ese gato perezosos de la flojera, porque no paso ni un minuto antes de que le viera cómodamente acostado de nuevo, ¡Era el colmo! ¡¿Qué tan problemático y complicado era traer un poco de leña?!

-Tsk… gatos…-murmuró de mala gana, y tras haber dejado algunos baldes más con agua en el cuarto de baño, se dirigió directo a su cuarto, dando pasos largos y rápidos hasta llegar allá, una vez dentro, cerró la puerta con fuerza y comenzó a desprenderse de sus ropas, tirando el obi al suelo, así como el par de capas de tela de aquel kimono que llevaba, dejando únicamente una delgada tela blanca sobre su cuerpo, la cual se ajustaba mucho más a su figura que todas las capas de tela que siempre traía encima.

Luego de un rato salió, llevando ahora el cabello largo pero sujeto en una coleta alta y un par de orejitas blancas podían apreciarse en su cabeza, sujetó correctamente la tela que le cubría con una cinta para que esta no se abriera, aunque de las rodillas hacia abajo era prácticamente imposible que aquello no sucediera cuando caminaba, dejando entrever parte de sus piernas, y avanzó hasta llegar de nuevo en donde el pelirrojo se encontraba, le miró fijamente, dormir tan plácidamente, mostrando aquella linda expresión al dormir que le permitía apreciar mejor las facciones ajenas.

Por un momento se olvidó de lo que había ido a hacer, y en una especie de impulso se arrodillo junto al felino y le jaló un poco hasta colocar la cabeza ajena sobre su regazo, para de esa forma poderle ver mejor, ya que al estar de lado y casi boca abajo no le era posible. Miró las largas pestañas y las estilizadas cejas, mientras una de sus manos iba a colocarse sobre el rojizo cabello, acariciando suavemente algunos mechones, con una delicadeza que cualquiera pudiera creer no era propia de él, su recorrido continuó por la fina nariz y se detuvo en los labios que parecían tan suaves,  ¿cómo negar lo condenadamente lindo que era ? ¡Porque lo era!  Más aun con ese dorado inusual que tenía por ojos, y que desafortunadamente no podía ver de momento.

-¿Estás seguro de que quieres quedarte ahí tirado? –murmuró con voz suave pero profunda- podrías hacer muchas otras cosas en lugar de ello~-continuó esta vez con un tono mucho más… invitante y sugerente, sin apartar a mano que se enredaba entre los cabellos color fuego, y al mismo tiempo que la otra se deslizaba por la barbilla, acariciando con la yema de los dedos y de vez en cuando el dorso de la mano, a penas bajando muy levemente hacia el cuello en roces aún más suaves.


Última edición por Tomoe Yukishiro el Dom Mayo 04, 2014 8:35 pm, editado 1 vez
avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Miér Abr 16, 2014 8:50 pm

Aquel sonrojo por parte del contrario no paso para nada desapercibido para el pelirrojo, una sonrisa se esbozó en su rostro, una con un gran deje de burla en esta. A pesar de todo había alcanzado a escuchar aquel balbuceo por parte del mayor y eso mismo le hizo mantener la sonrisa que tenia desde hace un momento.

Luego de todo aquel suceso con el agua fría y haber vuelto a dormir en otro sector todo transcurrió con total calma mientras no llegaba a imaginarse todo lo que sucedía en la habitación de Tomoe, y vaya como se lo estaba perdiendo pero ya tendría la oportunidad de verlo así o mejor de lo que se estaba perdiendo. Al estar con sus ojos cerrados no se percató de que el peliblanco se dirigía hacia el, aunque cuando ya estuvo lo suficientemente cerca pudo identificar la presencia de este dejando de estar tan sumido en el sueño, pero por propios planes permaneció con sus ojos cerrados, o mejor dicho descansando, se dejó jalar pensando que quizás le arrastraría hasta la zona de la leña pero eso no ocurrió, notó que su cabeza era apoyada en un cómodo regazo y supuso que era del mayor pues no hallaba nada más lógico que aquello. Fue poco a poco removiéndose de forma discreta estando gustoso ante las caricias algunas dejaban un agradable cosquilleo en las zonas que iban siendo rozadas o acariciadas por los dedos ajenos, entreabrió sus labios inconscientemente al sentir el tacto en estos. Escuchó luego la voz ajena dirigirse hacia él de esa forma, claramente estaba tratando de hacerle despertar y lo había logrado hace un momento ya aunque aparentemente el contrario aun no se había dado cuenta de eso, entreabrió su mirar y le miró algo desorientado por la luz que de pronto le dio al rostro, llevo una mano a su rostro y cubrió sus ojos hasta que esos se acostumbraron a la luz, fue deslizando su mano hasta que su rostro estuvo descubierto nuevamente, en ello escucho lo siguiente y esbozó una sonrisa picara teniendo algo en mente, llevo una mano a la nuca ajena y en ello se percató de que  el mayor ahora tenía el cabello largo y además estaban sus orejitas visibles, llevó sus manos a una de estas y fue frotando con su dedo índice y pulgar hasta llegar a la punta y así fue jugueteando y acariciando esta como si estuviese acariciando a un pequeño zorrito, aunque eso era exactamente lo que hacía…. Aunque este era algo más…provocativo la verdad. Alzó su barbilla al sentir que la mano ajena se dirigía a su cuello, entrecerró sus ojos y luego volvió a guiar su mano hasta la nuca ajena y le miró directo a los ojos acercándose poco a poco, usando su brazo libre como apoyo para poder ir alzándose

- El cabello largo te queda bien Tomoe…. – aquello lo murmuró despacio y con una voz suave , fue poco a poco cerrando sus ojos hasta que rozo sus labios con los ajenos pero antes de llegar a concluir el tacto sonrió y entreabrió nuevamente sus ojos  - Conste que tu me dijiste que podía hacer más cosas… - Luego de aquello juntó sus labios con los ajenos comenzando con suaves caricias entre ambos y se dedicó a atrapar el inferior, a la vez que terminaba de alzarse estando más cómodo ya.

Sus dedos fueron deslizándose por entre los cabellos ajenos aun manteniéndose en la nuca para negarle todo intento de alejarse al contrario, podía sentir un agradable aroma por parte del mayor y eso definitivamente no era bueno para el contrario, quien de por sí ya contaba con más factores de pelinegro por como había demostrado ser hasta el momento aparte de la belleza que poseía. Dio una suave mordida a ambos labios ladeando un poco su cabeza para esto, luego dio una lamida en el labio superior por la zona interior para finalmente presionar con esta obligándole a cederle el paso, no sabia si al contrario le importaba, pero al menos a él le daba igual si es que alguna persona les veía, todo era culpa del mayor por haberle provocado, y si, todo eso era considerado como una provocación según la lógica del  Tigre.
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Dom Mayo 04, 2014 8:39 pm

No supo en qué momento es que se desvió tanto del plan original, pero no le había parecido tan mal, el poder ver a su nueva “mascota” de esa manera, eran sumamente interesantes las expresiones que éste podía llegar a hacer, sobre todo porque le empezaba a parecer que éste era sumamente honesto con dichas expresiones, y el lenguaje corporal del felino decía mucho más que las propias palabras de éste, por lo que a partir de ahora pondría mucha más atención a dicho lenguaje, después de todo estaba conviviendo con el enemigo, y aunque tenía la enorme ventaja de que estaban en su territorio, no debía confiarse en lo absoluto.

El felino no opuso resistencia alguna a las breves caricias que le daba, es más, le parecía que estaba bastante cómodo con ello - justo como un gato que disfruta las caricias de su dueño~-murmuró divertido y con un ligero tono burlón al ver los ojos dorados abrirse, lucía algo aturdido por la luz del sol, algo de esperarse con ese color de ojos, y por supuesto, por la posición en la que estaba, luego observó con atención como el pelirrojo cubría sus ojos con su mano, en un gesto bastante… ¿lindo? Una pequeña sonrisa se formó en sus labios de manera inconsciente, casi correspondiendo a la que el pelirrojo le ofrecía, ¿cuánto tiempo había durado aquello? No lo sabía, pero sólo fue capaz de reaccionar cuando sintió una mano pasearse entre sus cabellos, fue justo en ese momento que la alerta de peligro se disparó en su cabeza, anunciando que el gato consentido estaba planeando algo.

Su primera reacción fue hacerse hacia atrás, pero dada la posición en la que se encontraban y el que el felino tuviese la mano en su nuca, no logró nada en lo absoluto, lo siguiente que supo fue que su cabeza se había inclinado ligeramente hacia un lado como si buscara la mano que le acariciaba, sus ojos se habían entrecerrado, y un pequeño suspiro escapó de sus labios, mientras que la orejita blanca se movía muy levemente hacia abajo, como un reflejo a la experta caricia que estaba recibiendo, aquello se sentía demasiado bien, y la respuesta que el pelirrojo mostraba a las caricias que él mismo repartía por el cuello del mencionado estaban logrando aturdirlo y distraerlo, de tal forma que se estaba dejando llevar por aquel extraño momento y los hipnotizantes ojos dorados, que no sabía por qué estaban tan cerca de pronto, y cada vez lo estaban más…

Un suave murmullo rozó sus labios antes de que los labios del felino lo hicieran, había medio alcanzado a entender lo que éste le decía, y sus mejillas lucían ahora una leve coloración rojiza por el cumplido y la inminente cercanía, pero no se apartó, ni siquiera hizo intento de ello, tras el primer contacto entre sus labios y la cálida sensación del aliento ajeno sobre ellos, un pequeño escalofrío le recorrió la espalda y sus labios se entreabrieron, diciendo expresamente que deseaban aquel contacto, incluso ignoró el último comentario del felino, tan sólo se dedicó a sentir, un agradable cosquilleo se extendió por sus labios y las suaves mordidas que el otro repartía en sus labios lograron arrancarle un suspiro más. Sus ojos siguieron a los dorados, y se fueron cerrando también, abandonándose a la placentera sensación que el toque de ese pelirrojo le provocaba, ni siquiera dudó al darle libre acceso a su boca, y no sólo eso, sino que comenzó a corresponder el beso, imitando los movimientos que los labios ajenos le marcaban, pues su experiencia en cosas similares era prácticamente nula…

Quizá sus movimientos eran algo tímidos y un poco torpes al principio, pero conforme su instinto y el felino le iban guiando se volvían más fluidos, incluso sus manos se colocaron sobre los hombros ajenos, haciendo una leve presión ahí cuando las sensaciones se volvían más intensas o placenteras.
Pero aquello no podía durar por siempre, y un destello de conciencia pasó por su mente haciéndole reaccionar, sus ojos se abrieron ampliamente y sus manos presionaron con más fuerza los hombros de felino, empujándole mientras se hacía apara atrás a pesar del agarre que el otro tenía sobre su nuca. Para cuando finalmente sus labios se separaron, a pesar de que sus rostros aún permanecieran bastante cerca, tomó parte del aire que había escapado de sus pulmones a causa del beso, y su respiración de volvió levemente agitada, mientras su cara mostraba un carmín mucho más intenso que antes, sus ojos delataban clara confusión y sorpresa que no estaba seguro de poder expresar con palabras, los besos eran un contacto demasiado íntimo y personal, y él nunca se había imaginado haciendo aquello con alguien, mucho menos con un felino, por lo que aquel había sido su primer beso, y no tenía idea de cómo reaccionar, no le había disgustado en lo absoluto, todo lo contrario, pero tampoco era normal ir y besar a un desconocido que además pertenecía a una raza que no era de su agrado.

-¡¡Tú!!-señaló acusadoramente el felino frente a él, tras haberle, prácticamente empujado para poder levantarse y alejarse al menos dos metros del mencionado -¡¿qué crees que haces?!-reclamó con cierta indignación, sin que el rojo hubiera desaparecido de su rostro, y sin dejar de apuntarle con el índice - ¡vas por ahí ignorando toda y cada una de mis instrucciones, actuando perezosa y caprichosamente, incluso ignorando mis reclamos y ahora tomándote estas confianzas! –murmuró todo de corrido y de manera no tan entendible por lo apresurado y rápido de sus palabras.

-Suficiente, ¡no más insubordinación!
extendió su mano hasta sujetar la muñeca del pelirrojo y tiró de él, jalándole por el patio hasta la parte de atrás, en donde se encontraba la leña, acto seguido, fue por varios troncos ya cortados del tamaño justo y los fue colocando sobre los brazos ajenos, no demasiados como para que fueran muy pesados, pero suficiente para calentar el agua, y para asegurarse que el otro no intentaría escapar, una vez tuvieron la leña, le empujó de regreso al cuarto de baño.

-Y ni siquiera pienses en escapar-cerró la puerta de aquel lugar que era la única que concedía privacidad al ser una puerta más del tipo occidental, con la típica cerradura en ella, y se apoyó a un lado de la misma, aguardando por que el pelirrojo hiciera lo que debía con la leña, no podía irse a ningún lado porque él estaba bloqueando la puerta, a menos claro, que se le ocurriera salir por la ventana, lo cual sería gracioso en verdad, pero dudaba que hiciera algo así, además no es que estuviera pidiendo demasiado, porque bien podía hacerlo él, pero no quería darle el gusto a ese felino caprichoso.

Suspiró suavemente, intentando aclara su cabeza, ya no estaba seguro de si estaba enojado, indignado, ofendido, preocupado, exaltado, o incluso un poco asustado de su propia reacción a las acciones del pelirrojo, porque, normalmente hubiera reaccionado al instante con una buena cachetada en la mejilla del osado, pero simplemente no había podido, ¿qué demonios tenía ese pelirrojo de ojos dorados? En fin, lo que había hecho merecía un gran castigo, pero ya se encargaría de dárselo después.

_________________
Si tienes un deseo ven al Templo Mikage, tal vez se haga realidad~


Spoiler:
   

avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Dom Jun 08, 2014 3:39 pm

Se quedó embelesado al ver la reacción ajena por las caricias en la oreja, no se esperaba ver algo así, de hecho solo esperaba quizás alguna queja o un sobresalto pero no fue así sino que fue algo mucho mejor y le gustaba, de no ser porque estaba siendo al mismo tiempo estimulado por las caricias en su cuello habría seguido para poder ver más de las reacciones ajenas estando ahora sumamente interesado en estas.

Para el pelirrojo todo aquel momento en que se había acercado al rostro ajeno pareció ser eterno pero sabía que era necesario ir avanzando lentamente para llevar a cabo lo que tenía en mente, alcanzó a percatarse de ese adorable sonrojo en las mejillas ajenas y se mordió un extremo del labio disimuladamente para contenerse y no arruinar todo su plan. Fue cerrando de a poco sus ojos y con calma fue dedicándose a dejarse llevar por la leve presión sobre los labios ajenos a causa del contacto llegando a notar lo blando de estos, su calidez y suavidad disfrutando de cada detalle por si no llegaba a durar lo suficiente. Su mano estaba apoyada en el suelo y fue despacio deslizando sus dedos hasta volver su manos casi un puño, la que seguía en la nuca ajena fue recorriendo esta por entre sus cabellos y luego comenzó a descender por sus largos cabello atrapándolos entre sus dedos a medida que bajaba  para sentir la suavidad de estos, su sedosidad.

Al recibir el consentimiento ajeno para poder continuar con el beso ya no teniendo que recurrir a forzar esto simplemente se dedicó a ir dando cortas aunque lentas lamidas por zonas estratégicas de la lengua ajena como la punta, la zona inferior y los costados, luego nuevamente la zona inferior y así llegar a rozar la zona más cercana del paladar, justo por detrás de los dientes aprovechándose de que esta solía ser una zona generalmente propensa a sentir cosquilleo, luego continuó entrelazando su lengua causando una suave y torturantemente lenta fricción entre ambas para luego ir succionándola con un sutil movimiento de mandíbula que acompañó esto. Iba a tornar el beso algo mucho más demandante y dominante pero de pronto el contrario  pareció reacción y procesar la situación, entreabrió su mirar y le quedó mirando sin demostrar mucha sorpresa o agitación, es decir, para él solo era un beso, aunque seguramente para el contrario no. Enarcó una ceja y dejó de hacerlo cuando se percató de hasta el más mínimo detalle en el estado ajeno, se relamió los labios conteniendo sus impulsos y fijó su mirar en los ojos ajenos, le miraba con intriga, casi exigiéndole una explicación porque no entendía el porque reaccionaba de esa manera solo por un beso.

Contrajo el ceño frunciéndolo y cayó al suelo sentado luego de ser empujado, se fue acomodando con calma y luego le miró claramente irritado y molesto –Tsk….pero que tiene de malo? Solo fue un simple beso –desvió la mirada hastiado por el escándalo ajeno, se demoraría un poco en lograr acostumbrar al mayor a como era, eso ya lo daba por asegurado, suspiró resignado a que el momento se había acabado… y él que quería seguir….

-ah?! – Enarcó una ceja e hizo una mueca con su boca no muy a gusto al escuchar al contrario, no más insubordinación? Es que acaso aun no se rendía?!. Se sobresaltó apenas fue tomado de la muñeca, jaló oponiéndose a ir pero no le sirvió de mucho, comenzó a quejarse y balbucear cosas sin mucho sentido como si estuviese haciendo un berrinche negándose a ir a un castigo – OI! SUELTAME!- Su oposición a hacer caso fue tal que obligó al contrario a tener que arrastrarlo como si fuese un gato tratando de ser sacado a pasear con correa. Luego de recibir la leña se vio en la obligación de caminar siendo empujado por el mayor, siguió quejándose y simplemente se dejó encerrar en el cuarto de baño.  
Pasó un buen rato antes de que se dignase a al fin hacer caso a las ordenes ajenas, hizo lo que debía y luego de eso simplemente se tiró al suelo acomodándose en un lugar y siguió durmiendo, ahora con las prendas ligeramente mal puestas debido a todo lo sucedido hasta ese momento, busco diferentes formas para poder dormir pero ninguna servía, miró el techo y simplemente suspiró afligido pues ya no podría flojear con calma y a la vez ya no tenía ganas de moverse, estaba como un vil zombie que no llegaba a tener mucha reacción, imitó un rugido y simplemente golpeó el suelo aburrido sin fuerza, ni siquiera quería estar como tigre porque en esa forma era menos tolerante al frío. – Lo asaltaré mientras duerma y le haré arrepentirse de haberme despertado y hacerme hacer “cosas”…..- estaba pensando en voz alta, su vista se entrecerró y su menta trataba de maquinar planes para poder llevar a cabo sus palabras.
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Tomoe Yukishiro el Sáb Jun 21, 2014 7:50 pm

Bien, todo había sido muy extraño desde que el pelirrojo llegó ahí, no, mejor dicho, todo había sido extraño desde el mismo momento en que decidió comprarle en aquella subasta, pero la actual situación sin duda superaba a lo que antes se refería con “extraño”, porque… ¡No era en lo absoluto normal lo que había sentido con ese beso! La manera en la que la lengua ajena rosaba la propia y el interior de su boca, el cosquilleo y calor que se extendía placenteramente, mientras el tacto de los dedos ajenos en su cabello le causaba leves escalofríos, y lo peor de todo era la expresión del felino cuando se separaron, la cual claramente preguntaba el porqué de exagerar un acto tan simple y común como un beso, eso le hizo avergonzarse aún más, su inexperiencia parecía haber quedado al descubierto frente a alguien que seguramente no perdería la oportunidad de molestarle con ella, y eso le frustraba demasiado.

-Un beso no tiene nada de malo, sólo asegúrate de que la próxima vez se lo des a alguien que si lo quiera-respondió simplemente al, ahora visiblemente molesto, gatito, intentando restarle toda la importancia que le había dado anteriormente al armar todo ese escándalo, luego de aquel bochornoso momento decidió concentrarse en lo que estaba haciendo originalmente, torturar al gato flojo y consentido, y mucho más ahora, que claro que se lo merecía.

Obviamente el pelirrojo se quejó e hizo berrinche, resultándole divertido en realidad, y distrayéndole de la situación anterior, y si hacía la comparación con un gato doméstico resultaba aún más cómico, incluso la manera en la que parecía que no podía estar a gusto después de haber sido obligado a tan tortuosa tarea, era bastante gracioso, pues estaba frente a un gato dramático, terco y flojo.

-Vamos, no seas exagerado ¿ni siquiera esa pequeña cosa quieres hacer por tu lindo amo?-murmuró divertido, e ignorando todas las protestas e intentos por resistirse del contrario, aguardó a que el felino pusiese a calentar el agua, usando al leña que prácticamente le había obligado a llevar hasta allá, observó como el cascabel que le había colocado en el cuello se agitaba, sonando levemente según los movimientos de su dueño, y por supuesto, también reparó en la ropa toda desarreglada que el otro portaba, ahora siendo él quien no se podía creer que el felino hiciese tanto drama y berrinches solo por no querer cumplir una tarea tan simple, a menos claro que sólo lo hiciera para molestarlo y llevarle la contra, o al menos esto último sería algo que él mismo haría para fastidiar al contrario.

Levantó una ceja al escucharle decir aquello de que le asaltaría mientras durmiera, no pareciera que fuese consciente de que lo dijo, pero tampoco parecía que no planease hacerlo de verdad, todo lo contrario, era muy probable que cumpliese esa amenaza para vengarse de lo que según el felino le había obligado a hacer, aunque el decir que lo “asaltaría” podía tomarse de varias formas diferentes, por ejemplo, podía esperar a que se durmiera para robarse todo lo de valor que encontrara en el templo, o podía amarrarle para luego escapar de la tortura de ser un esclavo temporalmente, quien sabe lo que estaría pasando por la cabeza de ese gatito.

-Eres muy ingenuo si crees que de verdad podrás hacer algo como eso~ -susurró al oído del pelirrojo, luego de haberse agachado un poco, dado que el otro estaba, prácticamente, tirado en el suelo- ¿o acaso no crees que haya tomado ya precauciones al respecto? –le dedicó una sonrisa de superioridad que claramente decía, “no puedes ir un paso por delante de mí”, mientras sus manos se deslizaban discretamente por el cuello de las prendas que el felino usaba, acomodando apropiadamente la ropa que el otro portaba de manera tan descuidada.

-¿En verdad planeas quedarte ahí tirado todo el rato mientras me baño?-se encogió de hombros para luego levantarse y caminar hasta uno de los banquitos que había, tomó asiento y desató la coleta en la que había sujetado su cabello, dejando que cayera libremente sobre sus hombros, y revelando que el largo del mismo era hasta la cintura, pasó un par de veces sus manos por entre lo mechones blancos, al mismo tiempo que miraba de reojo al felino, pero prefirió de nuevo no aguardar por una respuesta que suponía no obtendría, así que tomó un balde y fue por un poco de agua que ya estaba caliente, metió su mano en está y salpicó un poco de agua hacia el perezoso felino en el suelo, queriendo llamar su atención.

-Gatito consentido, lava mi cabello-demandó de manera extrañamente amable, habiendo optado por la vía pacífica, si es que quería que el otro le hiciese aunque fuera un poco de caso en lo que le pedía, mantuvo su vista fija en el contrario mientras comenzaba a verter un poco de agua sobre su cabeza, mojando tanto sus cabellos como parte de la ropa que traía puesta, aunque bueno, en realidad se había quitado todo lo demás para, justamente, poder tomar un baño sin tener que estar totalmente desnudo o tener ropa estorbosa que no le permitiera moverse.

_________________
Si tienes un deseo ven al Templo Mikage, tal vez se haga realidad~


Spoiler:
   

avatar
Tomoe Yukishiro
Admin

Mensajes : 105
Fecha de inscripción : 06/11/2012
Edad : 22
Localización : En los lugares más aterradores que puedas imaginar

http://savagelove.mi-foro.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Kaede Aizawa el Jue Jul 17, 2014 12:32 pm

Por el modo de actuar ajeno fue llegando a conclusiones completamente de su gusto, sonrió aun más interesado y casi encantado por lo que a esta altura le parecía obvio, el mayor era un novato e inexperto con las cosas de ese tipo. Tal vez no lo demostraba mucho… pero el simple hecho de saber aquello le acrecentaba el deseo de querer ver más, muy rara vez algo le cautivaba de esa forma y eso era algo bastante importante con una persona promiscua como lo era él. Rió suave y antes de haber sido jalado para todo aquello del trabajo le dijo con completa seguridad una última frase – No te engañes a ti mismo diciendo que no lo querías…. –le miró de reojo y prosiguió- a un novato lo engañas con eso…. Pero a mi no. – Le guiñó y bajó la guardia, lo suficiente como para no haber podido arrancar del agarre ajeno.  

----
Ya en el baño solo refunfuñaba hasta que escuchó aquellas palabras, inhaló profundo y desvió su mirar, había dado justo en el blanco… Frunció el ceño y le comenzó a rehuir la mirada, pero cedió finalmente y fue allí que decidió hacer lo que el contrario le había ordenado, mentalmente se reclamaba a si mismo que no podía ser que se dejase mandar solo por frases como “por tu lindo amo”, pero es que joder el mayor era tan lindo…. Algo estricto, demasiado correcto y gruñón pero justo eso le llamaba la atención y le tentaba a querer corromperle y sus reacciones….. eso debía ser un delito, afligió el ceño mientras el contrario no le pudiese ver y solo suspiró cansado. Una vez hecho todo y pasada su crisis de no poder flojear a gusto se quedó en blanco, o mejor dicho se obligó a quedar en blanco pues no le ayudaba el planear todas las cosas que podía hacer para asaltarle, de todos modos ya había escogido una opción pero….por el bien propio dejaría de pensar en ello. Abrió sus ojos apenas escuchó la voz ajena de forma tan cercana, a la vez que removía su cabeza para alejar su oreja del contrario sintiendo un leve cosquilleo por el susurro, se sentó y le miró alzando sus cejas mientras sonreía altivo y con completa confianza- No me subestimes Tomoe~-afiló su mirar y se acercó para poder estar cercano a sus labios y murmurar cerca de estos- Cuidado con bajar la guardia ….-llevó una mano a la cintura ajena para acercarle más y sonrió de esa forma tan particular y con leve toque coqueto suya- Porque te voy a comer…-dicho eso le soltó para no tentarse a robarle otro beso. Cuando sintió el roce de las manos ajenas por estar arreglándole la ropa removió sus hombros, queriendo ahuyentar ese sutil cosquilleo, claramente esa zona era algo susceptible…. Aunque dependía de la zona que fuese de su cuello.

Al escuchar la pregunta rió y le miró enarcando una ceja insinuándole claramente que no pensaba irse del lugar, alzó sus cejas observando con detalle lo que el contrario hacía, se daría el lujo de espiarle y hacerle de mirón mientras el contrario estaba allí, suspirando afligido porque tambien sabía que en ese momento podía fácilmente abordarlo pero no lo haría por respeto a que suponía, era aun casto o virgen. Cerró sus ojos por reflejo al ser salpicado con agua y frunció leve el ceño, el contrario acaso le había tomado el gusto a mojarlo?, al escuchar la orden inhaló profundo tomando fuerzas y se acercó obediente solo porque podría hacer travesuras mientras le lavaba el cabello, vio como vertía el agua y enarcó una ceja, posó sus manos sobre los hombros del mayor y fue rozando con su nariz y labios el cabello ajeno, hundiéndose entre estos una vez la temperatura hubiese  a causa de que estaba empapado y murmuró calidamente sobre la nuca ajena queriendo  causar un agradable contraste de temperaturas, y también de paso que su voz resonara hasta la oreja del contrario- Te da miedo estar desnudo frente a mi? –Su voz tenía un leve toque de burla y es que no comprendía porque el contrario seguía vestido aun en ese momento. Echó un poco de shampoo en su mano y pronto comenzó a frotar el cabello ajeno con sumo cuidado para ir aplicando el shampoo en este, primero en el cabello en si y luego hacia el cuero cabelludo, con sus dedos masajeó suavemente este para que el peliblanco se relajase, luego deslizó estos hasta dar contra el cuello del mayor acariciándolo a propósito para seguir con el masaje solo que en los largos cabellos, luego de haberse asegurado de que el paso del shampoo estaba listo tomó más agua para poder ir enjugando el cabello del mayor, dejando que el agua escurriese lentamente llevándose la espuma y de paso recorriese calidamente la espalda ajena, claro que antes avisó suave un “cierra los ojos” para evitar que algo del shampoo le entrase en los ojos, con lentitud deslizó una mano por el costado del rostro ajeno para alejar cualquier cabello que se hubiese ido hacia delante, su otra mano acarició la cintura ajena deslizándose hacia el frente y le murmuró al oído- pásame el bálsamo si es que tienes, me da flojera tomarlo yo….
avatar
Kaede Aizawa

Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 23/10/2013
Edad : 21
Localización : detras tuyo darling~~

Volver arriba Ir abajo

Re: Domando criaturas salvajes (Conviviendo con el enemigo)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.